Busto de Voltaire (1694-1778)
Escultura de mármol realizada por Jean Antoine Houdon (1741-1828)
La escultura fue realizada en 1778 el mismo año de la muerte de Voltaire.
El pensador está representado con la boca cerrada. A sus 84 años, probablemente ya se le habrían caído bastantes muelas y dientes.
Comía poco, seguramente lo justo para ir tirando ‒sopas y caldos vegetales‒, era inapetente y desesperanzado, confiaba muy poco en el progreso moral del ser humano. Estas características son propias de la edad provecta y del carácter volteriano.
De viejo, uno las ha visto pasar de todos los colores y con tanta mescolanza cromática acaba pensando que el color puro no existe.
¿Existen, acaso, la virtud pura y el vicio puro?
-¡Tanta pureza, tanta pureza!-
Todo esto va desapareciendo como la dentadura de Voltaire.
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Lo que no ha existido no corre riesgo de desaparecer, seas volteriano o de los que hablan en román paladino.
ResponderEliminarAmigo Fackel, hay un arte inexistente que ha dejado huellas: obras imaginadas, obras destruidas o perdidas, écfrasis, ideas y conceptos transformables.
EliminarSalud.
Cada vez que veo a Voltaire me reencuentro con Dalí y su cuadro "El mercado de esclavos".
ResponderEliminarDalí fue un pillastre, sabía que Voltaire tenía acciones de La Compañía de las Indias Francesas. Y supo de Voltaire como un estadista en contra la esclavitud; pero también sabía que esa empresa comercial participó indirectamente en el comercio colonial y atlántico de esclavos, por lo que se le atribuye un vínculo económico indirecto.
Creo, fue una crítica velada.
Todo desaparece, hasta la magnificencia de aquellos que consideramos nobles.
Un abrazo
Me cuesta relacionar Dalí con Voltaire, probablemente a nuestro surrealista le corrían ideas volterianas por la cabeza, no me extrañaría.
EliminarSalud.
Cuando volvió de su último exilio, Voltaire fue acogido en París con gran entusiasmo. Como estaba ya un punto deteriorado (y desdentado, en efecto) Houdon quiso hacerle con rapidez un busto y una escultura sentado, por si se moría pronto. Como eso sucedió en seguida, se dice que utilizó una máscara mortuoria del propio Voltaire para acabarlos.
ResponderEliminarhttps://www.meisterdrucke.es/kunstwerke/1260px/Jean_Antoine_Houdon_-_Seated_sculpture_of_Voltaire_%281694-1778%29_-_%28MeisterDrucke-240547%29.jpg
En la escultura sedente de Houdon está en un sillón, pero no parece ser precisamente ese que llaman "sillón Voltaire", que se caracteriza por sus formas curvas y que estaba pensado para ofrecer confort a personas enfermas, ancianos o lectores ávidos.
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, Voltaire era un pensador muy considerado, su figura infundía respeto. Hay muchas reproducciones de Voltaire, en casi todas ellas aparece bastante deteriorado, especialmente en las que se representa al sabio en su madurez.
ResponderEliminarHay esculturas de cerámica, de mármol, bustos con o sin peluca, pinturas en las que aparece irónico y elegantemente vestido. Me gusta el retrato realizado por Nicolas de Largillière.
Salud
Voltaire expuso sin duda grandes reflexiones... estudié su Candide ou l'optimisme, me parece un gran cuento filosófico... y coincido en que hemos de cultivar nuestro jardín.
ResponderEliminarBuen miércoles, Francesc, abrazo
Querida Milena, me interesa mucho la literatura de la Ilustración y Voltaire es uno de los autores que más me gustan. Coincido "casi" totalmente con su pensamiento.
EliminarAbrazos.
Francesc, siempre que oigo el nombre de Voltaire, inevitablemente me viene a la cabeza aquella chanza:
ResponderEliminar"Au revoire
dijo Voltaire
tirando la gorra al aíre,
fermé la fenetre
para que el aire no penetre"
:)
El Cándido me gustó mucho.
Salu2.
Amigo Dyhego, Voltaire nos advirtió de muchos peligros, sobre todo de aquellas cosas esotéricas que nos llevan al engaño.
EliminarSaludos
ResponderEliminar84 abril es mucho para esos tiempos. Creo que a esas alturas de vida se habla mejor que se mastica.
Salud.
Amigo Cayetano, parece que Voltaire tenía dificultades para masticar, pero ninguna dificultad para hablar y mucho menos para pensar con extraordinaria lucidez.
EliminarSalud.
De Voltaire he leído Cándido, debo decir que me hizo pensar. Hacer pensar, creo, es una de las labores de un escritor, además de la imprescindible de entretener. Sin entretenimiento no hay pensamiento.
ResponderEliminarA todos se nos caerán los dientes, o no, vete a saber. hay magnificas calaveras dentadas.
Un saludo.
Amigo Daniel, "Cándido" es un libro imprescindible, opino que todos los jóvenes deberían leerlo, seguro que pensarían más libremente.
EliminarHe comprobado que cuanto más pobre es un país, hay más ciudadanos a los que les faltan los dientes, diríamos que la pobreza social es directamente proporcional a la pobreza dental.
Saludos.