El lector subyugado, 1928. René Magritte
Llegados estos días de finales de diciembre, solemos hacer un repaso de lo que hemos ido haciendo en el año que termina.
Voy algo más allá y echo una mirada lejos en el tiempo. Reflexiono sobre lo que el ser humano hizo después de levantar la cabeza para mirar el mundo y recuerdo un poema que escribí hace ya unos años:
Todo lo que hicimos
levantar
el vientre que arrastrábamos por el suelo,
erguir las orejas,
las teníamos grandes y caídas,
levantar la cabeza huesuda y
peluda.
Todo esto lo hicimos con orgullo:
traspasamos
el umbral de las palabras
y entramos con paso firme en el
templo
oceánico de la ciencia del bien y del mal.
Esto hicimos:
romper
relaciones con los sátiros,
dejar de hablarnos con faunos y
centauros
y entrar de lleno en la civilización.
Y lo hicimos porque éramos
orgullosos.
A las puertas de la caseta de la
razón
acopiamos granitos angulosos
y matamos burros y
burras
para arrancarles las mandíbulas y las quijadas.
Aprendimos
a lanzarnos los pedruscos por la cabeza
y con las quijadas
matamos hermanos.
Y todo ello lo hicimos
bajo el
umbral de la puerta de la caseta de la razón.
F.C.

Mal negocio maltratar a faunos y centauros. Así nos Va. No tuvimos que dejar el paganismo.
ResponderEliminarAmigo Cayetano, coincido, eso de maltratar siempre ha sido un mal negocio, ya sea con faunos y centauros o con petimetres y desarrapados, el mal negocio continúa... "e la nave va".
EliminarSalud.
Es interesante recordar lo que hicimos, estoy contigo, pero hoy, que han pasado los años y estoy a las puertas de verme con Aquel, o de no verme con nadie, recuerdo más lo que dejé por hacer pensando que tenía tiempo, y que ya no podré hacer.
ResponderEliminarMiquel, el recuerdo es una manera de andar por nuestro presente particular. La memoria nos ha configurado y con este cargamento avanzamos y que sea por muchos años. Aquí están los seres que más queremos.
EliminarSalud.
Interesante poema. Da qué pensar y de alguna manera invita rememorar y a actuar en consecuencia.
ResponderEliminarSaludos
Amigo Luis Antonio, a menudo nos paramos a recordar y damos un repaso al tiempo que fue, esto, sin embargo, no tiene que detenernos y seguimos.
EliminarSaludos
Francesc:
ResponderEliminarsiempre nos queda algo por hacer.
A todo escritor de terror le encantaría que sus lectores reaccionan así.
Salu2.
Amigo Dyhego, nos queda mucho por hacer, siempre parece que vayamos a toda prisa por hacer y volver a hacer.
EliminarNo sé que deben pensar los escritores de terror, tampoco sé si piensan demasiado en los sátiros o en los faunos.
Saludos
Lo hecho, hecho está. Ahora lo que importa es lo que hacemos y lo que dejaremos a otros hacer. Un abrazo y "que se cumpla el plan".
ResponderEliminarAmigo Julio, en efecto lo hecho, hecho está, a veces paso por delante de algo que he hecho y pienso en los quebraderos de cabeza que aquello ocasionó, pero ahí está.
EliminarAhora continuamos, echándole todo el esfuerzo que convenga, como siempre.
Saludos.
A ver cómo se nos presenta el año, espero que se presente óptimo para ti, Francesc. En el mundo, mandan los rompedores de quijadas, se quedaron ahí. Mandan y sacan tajada de los muertos, qué pena. Muy buena reflexión la de tu poema, no perdamos la esperanza de una humanidad mejor. Un saludo y sigue escribiendo.
ResponderEliminarAmiga Sor Austringiliana, agradezco tu comentario. Espero que este año próximo venga cargado de tranquilidad, buen humor y mucha salud. Así te lo deseo.
EliminarLo malo de esta gente rompedora de quijadas es que acaban usándolas. Tendremos que utilizar grandes dosis de inteligencia para protegernos de sus acometidas.
Saludos,