Lo políticamente correcto se nutre de la incultura y a su vez, va generando más incultura. Es lo contrario al librepensamiento. Elabora un discurso carente de ideas, formado por consignas y frases panfletarias.
No voy a decir que el discurso políticamente correcto sea propio de pusilánimes o cobardes. Es propio de quienes evitan pensar y prefieren reunir unas determinadas consignas pueriles y remilgadas y colocarlas unas a continuación de otras con la intención de elaborar un relato que satisfaga a ingenuos, cándidos o incautos.
Lo políticamente correcto se vale del eufemismo, de la adjetivación blanda y de una falsa moderación de los significados; atenta contra la visión objetiva de lo real y lleva la reflexión lógica a un territorio emocional que ensombrece la percepción de la realidad.
El lenguaje políticamente correcto complace a burócratas, a políticos de medio pelo, psicopedagogos, maestrillos y maestrillas, autores de libros de auto-ayuda, integrantes de flotillas y otros especímenes que parecen andar por ahí con el lirio en la mano.
El reduccionismo servido por lo políticamente correcto conduce a la holgazanería intelectual.

Quizás sea soberbia por mi parte, pero creo que estoy lejos de eso del "políticamente correcto". Y por supuesto intento no abandonarme a lo incorrecto. Soberbia, digo, porque según en que momentos y situaciones me siento bastante orgulloso de ello.
ResponderEliminarAmigo Ricard, yo creo que lo correcto es ser riguroso en la adjetivación y llamar las cosas por su nombre.
EliminarSalud.
Buenos días, yo soy politicamente correcto. No digo mentiras a sabiendas, creo que se me entiende todo lo que expreso y en mis opiniones suelo aportar datos, cifras o videos con las situaciones que describo. Creo que los políticamente incorrectos son los otros, los que mienten a sabiendas, los que intentan camuflar un escándalo con otro, los que no se atreven a llamar a las cosas por su nombre, los que justifican los mismos actos cuando les benefician y les condenan cuando les perjudican. No te lo vas a creer pero en este país hay gente que montó manifestaciones por un besito y cuando violan brutalmente a decenas de mujeres en Ceuta se callan, por lo que sea.
ResponderEliminarResumiendo, que yo soy políticamente correcto porque me gusta llamar la cosas por su nombre, quizas los incorrectos son los otros, no se, se me ocurre.
Un saludo.
Aportar datos es una buena manera de reforzar la opinión. Actualmente veo que la fraseología banal y el griterío sustituyen a los datos. Hay que llamar las cosas por su nombre sin miedo a la mandanga políticamente correcta.
EliminarSalud.
Gente políticamente correcta a la que le importa un pimiento las penalidades de sus semejantes.
ResponderEliminarSalud.
Políticamente correctas se sueltan muchas sandeces y casi siempre detrás de la sandez sigue una risita inculta.
EliminarSalud.
Los que siempre dicen "lo políticamente correcto" (hay muchos, especialmente entre los periodistas y los que se autoproclaman "equidistantes") pienso que es muchas veces por temor a ser tildado de algo que no está bien visto actualmente y quizá consideran que sea una buena idea y lo más prudente seguir "LA VOZ DE SU AMO".
ResponderEliminarY ya que hablas «del eufemismo, de la adjetivación blanda y de una falsa moderación de los significados»: últimamente, con respecto a la muerte "en extrañas circunstancias" del arquitecto Juanpere, me ha parecido entender que tenía fuertes heridas en la cabeza que pudieron provocarle la muerte. Pero un periodista, en lugar de explicarlo así, escribía "presentaba en la cabeza unas lesiones que podían ser incompatibles con la vida". Las palabras "muerte" y "mortal" no quedan bien.
Los eufemismos están estrechamente relacionados con lo políticamente correcto. Recuerdo que al gran Lázaro Carreter le inquietaba mucho todo esto. Por ejemplo, en El nuevo dardo en la palabra (2003) reflexionaba de forma crítica sobre cómo el uso manipulador o excesivo del eufemismo se utiliza políticamente y socialmente para enmascarar situaciones incómodas, dolorosas o inaceptables en lugar de afrontar la realidad tal y como es.
Escribía allí:
«El eufemismo delata siempre temor a la realidad, deseo vergonzante de ocultarla, antifaz de lenguaje impuesto a su rostro verdadero, y, en definitiva, afán de aniquilarla. Pero lo que existe no se borra con palabras; ojalá fuera posible en el caso de existencias abominables, el terrorismo, por ejemplo, disfrazado por los asesinos y voceros como lucha armada; y también el caso de realidades aflictivas, como la ceguera, tontamente disimulada con invidencia; ha hecho bien la ONCE en llamarse así, en conservar esa c de los ciegos que mantiene descubiertos sus ojos».
Un abrazo
El eufemismo, la palabrería blanda, la pamplina y la memez van modificando nuestro lenguaje. Si hablas con propiedad, diciendo las cosas por su nombre y poniendo el adjetivo adecuado, te toman por maleducado o te acusan de un delito de odio.
EliminarConozco El dardo en la palabra y El nuevo dardo en la palabra, son libros que siempre deberíamos tener al lado.
Salud.
No intento convencer a nadie con mis pensamientos.
ResponderEliminarEludo perder el tiempo en discusiones que no me llevarán a ninguna parte.
Intento serme fiel aplicando la palabra justa y dejando el doble lenguaje a un lado.
Y si alguna vez he dicho una palabra por otra, bien sé que ha sido para no herir a la otra persona, en el convencimiento de que una herida le lengua no sanará jamás.
Un abrazo
Miquel es de buen hacer evitar la agresión con la palabra, intentar no herir con nuestros comentarios, sí, pero otra cosa es la pamplina de lo políticamente correcto, ese lenguaje adocenado y simplón capaz de cambiar los significados.
EliminarSalud.
Para escaparle a lo "políticamente correcto" es necesario el desarrollo del pensamiento crítico, y sabemos lo difícil que es eso hoy en día...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Amigo José A., creo que es indispensable mantener la mente abierta, esto requiere un esfuerzo constante.
EliminarSalud.
Diria que fa ja bastant de temps que aquesta frase no s'empra, ha passat de moda o simplement, per vergonya pròpia i aliena s'ha deixat d'usar. No deixa de ser una víctima de la polarització.
ResponderEliminarAmic Puigcarbó, va passant de moda però els conceptes continuen.
EliminarSalut
Vivir en la intemperie del pensar libre es un arte solitario...
ResponderEliminarSí, Pedro, sin embargo, la práctica de ese arte exige un esfuerzo.
EliminarSaludos
Francesc:
ResponderEliminarun ejemplo de "corrección política" muy ilustrativo es que se puede decir "putero" pero no "puta".
Salu2.
Amigo Dyhego, has puesto un buen ejemplo.
EliminarHe comprobado que el lenguaje inclusivo sólo lo utilizan para los adjetivos o los conceptos positivos,
dicen "profesores y profesoras" pero nunca dicen "asesinos y asesinas"; dicen: "alumnos y alumnas" pero nunca dicen "gamberros y gamberras"
Salud.