Nota.-
Antón Pávlovich Chéjov (1860-1904) murió demasiado joven en el balneario de Badenweiller (Alemania).
Su cadáver fue trasladado a Moscú, en un vagón de tren destinado al transporte de ostras.
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El minimalismo en estado puro. Ya sabemos lo que nos dice el autor: si en el argumento y en el primer acto se señala un elemento, este se habrá de utilizar a posteriori, sino sobra.
ResponderEliminarPD: Cuando era niño cayó en mis manos un pequeño libro de Chejov; sucedió en "trapería" de la calle Parlamento nº1, esquina Rondas; como lo cogí y el trapero me vio con él en las manos, me lo regaló.
Lo leí al menos diez veces y siempre me impresionó el final. Se trata de El hombre en la funda.
No recuerdo como me desapareció el libro.
Amic Miquel, Chéjov da en el clavo y luego que venga otro y se cuelgue en él.
EliminarSalud,
Lo bue si bre, cuatro veces bue. Victor Canicio
ResponderEliminarAmic Puigcarbó, brevissim i prou.
EliminarSlt.
De Chéjov conozco sobre todo sus relatos (del teatro, mucho menos). Es un género muy difícil en el que nunca debería sobrar nada, al contrario que en una novela larga, en la que el autor puede permitirse algunos momentos "valle" o "llanos", unas disgresiones que sirvan para enlazar con los momentos "punta" (por utilizar terminología de ciertas autopistas de peaje).
ResponderEliminarY en la obra de Chéjov, nada sobra. Con razón escribía: «Elimina todo lo que no tenga relevancia en la historia. Si dijiste en el primer capítulo que había un rifle colgado en la pared, en el segundo o tercero este debe ser disparado inevitablemente. Si no va a ser disparado, no debería haber sido puesto ahí.»
Pues lo mismo con el clavo. Si lo clavas allí al principio del relato, algo tendrás que hacer con él después.
Un abrazo
Me gustan los relatos cortos de Chéjov escribía con mucha precisión, eliminaba lo superfluo, ahora hace tiempo que no leo nada de estos autores rusos.
EliminarSalud.
Francesc:
ResponderEliminarhe oído hablar de Chéjov pero no he leído nada. Lo mismo un día me animo.
Salu2.
Amigo Dyhego, te animo, merece la pena leer a Chéjov, es un buen escritor, tiene una adjetivación muy precisa y esto es algo que a mí me gusta.
EliminarSaludos