No me gusta el arte de la provocación, tampoco el arte que tiene que recurrir a consignas ideologías para justificarse.
No me gustan las obras de arte que han sido creadas como terapia para remediar los problemas personales de su creador.
No me gusta la flacidez emocional.
Rechazo la falta de rigor, lo fantasmagórico, lo tosco, lo chapucero, lo impreciso y la arrogancia del artistazo.
No me gusta el arte que habla de arte, sí aquel que se fundamenta en la forma como expresión en sí.
No me gustan los estilos "neo" y el arte por el arte.
No me gusta el predominio del concepto sobre la forma. Esto es, según Hegel, el anuncio de la muerte del arte. El arte que me gusta es el que se justifica con la forma y hace de ésta su expresión. La forma ya es el mensaje.
No me gusta el arte concebido como ética, creo que el arte es una cuestión estética.
No me gusta el arte ensimismado, me gusta el arte que describe y mira hacia adelante.

El arte que provoca por sistema no provoca nada. El arte que se justifica con consignas se vuelve propaganda. El arte que sirve de terapia se queda en confesión. Lo que buscamos, lo que aún nos conmueve, es una obra que no necesite coartadas para existir.
ResponderEliminarSalut
Amic Puigcarbó, coincido contigo, el arte de la provocación es la muestra del engreimiento de quien lo practica, se cree que es más que los demás y se otorga el derecho de provocarnos, ¿Qué se ha creído, quién se cree que es?
EliminarEl arte que se se justifica con consignas a lo máximo que puede llegar es hacer una pancarta. El arte que sirve de terapia es una cuestión que atañe a la psiquiatría y puede contagiar las neuras del artista al espectador.
Salud.
Esto se lleva mucho,
ResponderEliminarlamentablemente, y
además, desde que
existe esa corriente
woke, que lo ha
normalizado, buen
finde Francesc.
Estas formas de arte son, en mi opinión, unas cuestiones ordinarias y zafias que nada tienen que ver con la sustancia artística.
EliminarSalud.
Dejo mi coche un rato donde tu aparcas.
ResponderEliminarNo veo otra manera de contestar a eso...
https://toyfolloso.blogspot.com/2007/04/gua-para-interpretar-el-arte-abstracto.html
Amigo Toy, leo tu escrito de 2007, creo que coincidimos entre mucho y muchísimo.
EliminarSalud.
En lineas generales lo que no te agrada es el arte objeto. Las figuritas de Lladró, que decía Manolo Reguera.
ResponderEliminarEl arte es concepto; hay verdaderas obras que no son de firma y son una belleza; y a la inversa.
En lineas generales comparto tus gustos.
Un abrazo
Amic Miquel, muchas veces se confunde aquello que es "monísimo" con una obra de arte, de ahí la figuritas que comentaba tu profesor.
EliminarAbrazos
Al hablar de "arte ensimismado" me ha recordado aquel libro Rubert de Ventós que llevaba ese título. En él consideraba como "alienaciones" del arte la figuración, la evocación y el decorativismo. En el XX la pintura abstracta y la música atonal dejan de ser signos que remiten a otras cosas para convertirse en realidades autónomas. Según él, eso tiene el inconveniente de que el arte corre el peligro de acabar convirtiéndose en algo críptico, sólo para minorías.
ResponderEliminarEra un buen profesor de Estética, que explicaba con entusiasmo. Sus libros los leíamos con unción, casi como si fueran "la Biblia". No sé por qué decidió dedicarse a la política, donde "no tocaba pito". Lástima.
Un abrazo.
Amigo Gran Uribe, recuerdo aquella lectura de "arte ensimismado", recuerdo que despotricaba contra el decorativismo.
EliminarLeíamos los libros de Rubert de Ventós con mucho interés, después, particularmente, fui perdiendo el interés por sus escritos. Lo tuve de profesor de Estética solamente un trimestre en que nos habló de Hegel, después vino mi admirado Eugenio Trías, magnífico profesor del que treo haber leído todos sus textos.
Creo que es una pena que un pensador lúcido acabe dedicándose a la política.
Salud.
Tuviste suerte con el cambio. Yo lo tuve en 1971 o 1972, no recuerdo, aunque el curso no fue completo porque cerraban la ETSAB con frecuencia y el último trimestre lo dio Racionero. En la bibliografía figuraban en los tres primeros lugares sus libros: El arte ensimismado; Teoría de la sensibilidad; Moral y nueva cultura. Todavía no había sacado La estética y sus herejías, si no hubiera estado en el 4º puesto. Y luego otros de autores diversos (estaba Hegel). En fin, acabé aburriendo un poco esa especie de entusiasmo —que parecía un poco impostado— y sus libros (ya no los tengo). Quizá hubiera dado más de sí si no se hubiera dedicado a hacer de lamebotas en política.
EliminarSaludos.
Dichoso tú, que sabes distinguirlos. A muchos nos dan gato por liebre, y casi siempre por aquello de no quedar mal... Que no crean que no eres un snob como ellos.
ResponderEliminarUn abrazo.
No creas, amigo Pitt, que distinga demasiado, creo que hay mucha cosa enmascarada.
EliminarAbrazos.
El arte, al igual que pasa con la música o con la literatura debe tener ante todo calidad. Luego están los gustos o las preferencias de cada uno.
ResponderEliminarSaludos.
Amigo Cayetano, ante todo calidad, faltaría más.
EliminarMis preferencias son más bien clásicas.
Salud.
El arte es belleza que transmite emoción intensa...
ResponderEliminarAbrazos, Francesc
Así es, Milena, el arte es comunicación y transmisión de emociones y lo hace con la belleza de las formas.
EliminarAbrazos.