Kylix de fondo blanco con figuras rojas.
Pistoxeno. Ca. 470-460 a.C.
La Fortuna da mil vueltas, a veces nos pilla de frente y nos sonríe, pero casi siempre nos pilla con cara de bobo.
Carl Orff en su Carmina Burana lo explica con ironía. Hace cantar al cisne mientras lo están asando. El cisne se lamenta. Recuerda su belleza cuando nadaba sobre las aguas y ahora la Fortuna lo ha metido en la cazuela.
El cisne se lamenta: "Olim lacus colueram"
Olim lacus colueram,
olim pulcher extiteram,
dum cignus ego fueram.
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
Girat, regirat garcifer;
me rogus urit fortiter;
propinat me nunc dapifer.
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
Nunc in scutella iaceo,
et volitare nequeo
dentes frendentes video:
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
En otro tiempo yo vivía en el lago,
en otro tiempo yo era hermoso,
cuando yo era un cisne.
¡Desdichado de mí!
¡Ahora negro
y churrascado!
El asador da vueltas y vueltas,
mi pira funeraria vorazmente me asa;
ya se acerca a mí el sirviente.
¡Desdichado de mí!
¡Ahora negro
y churrascado!
Ahora me encuentro en una bandeja
y no puedo volar lejos,
veo dientes impacientes.
¡Desdichado de mí!
¡Ahora negro
y churrascado!
Nota: en las mesas opulentas de finales del barroco podíamos encontrar suculentos cisnes, aromatizados con romero y adornados con plumas, que hacían las delicias de aquellos desencantados de la peluca que querían embarcarse con rumbo a Citerea, la isla en cuyas aguas emergió Afrodita.

Hoy, salvando las distancias, mi buen Cornadó, hay más de un cisne churruscado, que en sus buenos tiempos gozaba de Audi A8 todo pagado por el sistema y en estos momentos no tienen ni el saludo de los suyos.
ResponderEliminarSalut
Sí, Miquel, es eso de la Fortuna, que va dando vueltas.
EliminarSalud.
En la parte que dice girat regirat,
ResponderEliminarclaramente , el paralelismo con
el catalan, que como el español,
tiene esta misma lengua como
base,un saludo.
Sí Orlando, el catalán y el español se parecen mucho, son dos leguas que derivan del latín, no es extraño encontrar vocablos comunes en las tres lenguas.
EliminarOpino que el catalán y el español son una especie de latín mal hablado.
Salud
Confieso que nunca he comido cisne asado. "Sé de buena tinta" que su carne no es muy diferente a la del pato, la oca o el ganso. No sé si es especie protegida, pero existe una especie de objeción cultural que lo aleja de otros pájaros comestibles (claro, queda fatal zamparse ese ave, que uno imagina deslizándose en un lago mientras suena la encantadora música de Tchaikovsky). No sólo en las opulentas mesas del barroco. Ya en el Renacimiento También era uno de los platos favoritos en la cortes de Enrique VIII (que, a pesar de tener cara de bestia, era un tipo culto); allí se servía con una salsa de pimientos amarillos. También gustaba a los zares de Moscú, con una salsa hecha de vinagre, sal y pimienta. Este plato estaba en la mesa personal del zar en cada fiesta importante, y para darle más boato al asunto se servía con sus picos cubiertos con láminas de oro. A esa gente le iba eso de fardar. [Recuerdo en Ibiza a unos rusos queriendo comprar en una sofisticada tienda cuacharillas ¡de oro! para comer el caviar, algo que me dejó bastante sorprendido, y a la empleada de la tienda también. Se enfadaron mucho porque no las tenían. A esa isla llega todo tipo de nuevos ricos, enriquecidos no se sabe cómo].
ResponderEliminarEn cuanto a Carmina Burana, esa obra de Carl Orff aprovechando cantos escritos por monjes en la Baviera medieval, gusta mucho en todo el mundo y con razón (a mí también). Incluso en Japón, China y Corea, siempre atentos a esas cosas.
https://youtu.be/sSV-pAqVzTc?si=glRqN_Jh4uDVuR1r&t=2
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, la carne de cisne, guisada con una y mil salsas estuvo presente en las mesas opulentas de las cortes europeas, vete a saber si alguno de aquellos aristócratas se comió el cisne de Lohengrin.
EliminarLos nuevos ricos ya no saben que hacer para "fardar". En una tienda de Barcelona muy exclusiva que venden caviar de la mejor calidad, también venden cucharillas y platitos de nácar, carísimo.
Carmina Burana es una obra que gusta mucho, supongo que es por la espectacularidad de los coros.
Salud.
Un menú horrible: cisne asado. Estos de la peluca barroca se comían cualquier cosa. Hoy les da por merendarse murciélagos, ratas de agua y lo que quepa en la cazuela. Mejor una lubina o un rodaballo.
ResponderEliminarSaludos, Francesc.
Amigo Cayetano, nunca he comido cisne, debe ser espantoso ver un cisne en la cazuela y además que se ponga a cantar.
EliminarSalud.
La vida es un suspiro, un instante...
ResponderEliminarGran obra, Carmina Burana... pero no comamos cisnes, por dios!
Francesc, un abrazo
Querida Milena, ¡que horror!, descuida, yo no como cisne ni loco.
EliminarCarmina Burana es una obra rara que me gusta mucho.
Abrazos.
Francesc:
ResponderEliminarcreo que nunca he comido cisne.
Y los "Carmina" me encantan.
Salu2.
Amigo Dyhego, yo tampoco recuerdo haber comido cisne, sí otras aves más pequeñas.
EliminarSaludos