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martes, 13 de octubre de 2026

Mi italiano

 


Me defiendo de una manera un poco aceptable en italiano. Estudié unos cursos de este idioma en el Istituto Italiano di Cultura di Barcellona, posteriormente proseguí con cursos y cursillos con el estudio de la lengua de Dante. Es un idioma que me gusta.

He leído algunos textos de arquitectura en italiano (Carlo Aymonino, Ludovico Quaroni, Leonardo Benevolo, Gulio Carlo Argan, etc.) Existe una riquísima literatura sobre arquitectura y sobre historia y crítica del arte en este idioma.

En mis lecturas en italiano no han faltado los poemas de Dante, Petrarca, Monti, Leopardi, Pascoli, Foscolo, Campana, Ungaretti, Pavese y la más reciente Virginia Maria Clara von Fürstenberg, etc. También algo de prosa de Tasso y del gran Ludovico Ariosto, che tanta coglionerie aveva pigliato.

El idioma de Dante lo encuentro tan hermoso como enrevesado, a veces, llegas a pensar que, por conocer un vocabulario más o menos extenso, ya crees dominar el idioma, pero no, no es así, su gramática compleja y el valor del matiz son determinantes.

Definitivamente, creo que no domino el italiano, he quedado estancado. Estoy convencido de que no avanzaré más si no prospero en un mejor conocimiento del latín. Es indispensable saber latín para poder alcanzar un nivel razonable de la lengua de Dante. De momento lo dejaré así, por ahora, no me veo metido en latines.

12 comentarios:

  1. Estudié Latín y Griego en BUP, debo decir que eran las asignaturas que más me gustaron y en las que sacaba mejores notas (rara vez bajaba del 9 y en algún caso llegué al 10), para que fuera posible, es fácil que tuviera algo que ver que fueran las únicas asignaturas a las que asistía a clase, no se.
    El Latín siempre "!me sonó bien", escrito y luego cuando la profesora lo leía me sonaba musical. No se Latín, solo me asome a el, pero creo que es una lengua racional, bien estructura e inteligente que nos ayuda pensar.
    Del Italiano me gusta mucho, su sonoridad, su acento. No se nada de italiano y no creo que aprenda nunca mucho italiano, pero desde luego que suena mucho mejor que el alemán o el ingles. La próxima semana estaré en Alemania y volveré a recordar esa lengua no musical y no agradable.
    Cuando hablo de Latín siempre me acuerda de Doña Socorro y Doña Pilar, profesoras de Latin y Griego que me transmitieron su amor a esas lenguas y que para mi son los mejores ejemplos de como debe ser un profesor, junto con el Sr, Pardo que daba Física y Química que me enseño como trabaja la Energía Cinética, la Centrifuga, la Potencial y algunas otras cosas que casi logran desamarme. Grandes profesionales de lo suyo.
    Un saludo.

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  2. Amigo Daniel, el latín y el griego son casi tan indispensables como cualquier otra asignatura teórica, nos proveen de sentido común.
    Yo era de ciencias y sólo estudié latín. Con el profesor de latín aprendí mucho, agradezco su magisterio, este profesor era una persona culta y muy conocida. Ahora por razones que no vienen al caso, no voy a revelar su nombre, no era ni cura ni monje, ni nada de eso, pero desvelar su identidad sería improcedente.
    No sé alemán, pero me gusta, sé pronunciarlo pero no se qué significa lo que leo, algunos me han dicho que pronuncio bien y de acuerdo con su fonética.
    Saludos.

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  3. Al venir de padre italiano y tener unas hermanas por parte de él en Italia y que suelo ir a verlas casi anualmente, el dominio del idioma se me hace mas sencillo, aún así no tengo ni por mucho dominio del idioma, pues me cuesta hacer frases largas conexas, dado que no lo practico habitualmente.
    Y es cierto, Bunge aprendió alemán porque decía que la filosofía que a él le interesaba estaba en ese idioma.
    Tuve, y tengo relación con quien me ha llevado siempre los estudios y los posgrados, el que fue durante diez años secretario de R. Panikkar, que es un docto en arameo, griego antiguo, latín, alemán (tiene un doctorado en esa lengua), y por supuesto domina el inglés, el español y el catalán, Don I. Boada.
    Sus clases siempre son magistrales.
    Un abrazo

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    1. Amic Miquel, seguro que por tener familia italiana y la relación con ella, debes hablar el italiano con bastante soltura.
      El conocimiento de diversos idiomas es una puerta abierta a la tolerancia y al libre pensamiento.
      Salud.

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  4. El latín es imprescindible, no solo para hablar el italiano, también para otras lenguas porque la etimología bebe del latín en muchísimas ocasiones. Mientras puedas leer y hablar el italiano puedes darte por contento. Otra opción es pasarte temporadas en Italia y, seguro, que acabarás con un italiano sobresaliente. El estancamiento que sientes no es falta de raíces clásicas, sino el clásico abismo entre el italiano culto/literario y la fluidez viva del idioma contemporáneo. Paradójicamente, leer tanta poesía o tratados del Renacimiento afina el oído estético, pero puede volver la mente demasiado analítica para la soltura del habla cotidiana.

    Abrazos

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    1. Sí, Marga, el latín es imprescindible, lo es principalmente para adquirir un poco de sentido común y para saber de donde proceden las palabras de este idioma nuestro tan alambicado que utilizamos en catalán, que al fin y al cabo deriva de un latín mal hablado, que por pereza hemos ido complicando con un complejo sistema de "pronoms febles"
      He pasado muchas temporadas en Italia, aquel es un país complejo y diverso que no acabas de conocer por más tiempo que pases por allí.
      En efecto, hay una gran distancia entre el italiano de Ariosto y el habla actual. De todas maneras puedo decir que me he encontrado personas que disfrutaban pronunciado bien y sabían transmitir su deleite. Estas personas parecen transformarse delante "dell'Infinito" de Leopardi.
      Abrazos.

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  5. Del italiano hablado rápido por los turistas que aterrizan por Ibiza, no entiendo ni jota. Otra cosa es el que hablaban en las películas del reorrealismo italiano, que veíamos siempre en versión original en aquuello que llamaban cines "De Arte y Ensayo", que ahí ya pillaba algo más.

    El latín nos lo enseñaron de modo aceptable en el colegio. Teníamos un profe sudamericano, el señor López, que nos amenazaba de este modo: «Me acabarán odiando pero aprenderán latín». Odiándolo sí, pero de lo otro, me hubiera gustado aprenderlo más.

    Recuerdo que en la reválida nos pusieron un texto de Julio César que empezaba así:
    "Dum haec in conloquio geruntur, Caesari nuntiatum est...". Etc. Me rompí los cuernos traduciéndola en el examen, para luego comprobar en casa con mi padre (le gustaba mucho el latín) que el texto estaba tal cual y además traducido en el diccionario Spes/Vox. [«Mientras se desarrollaban estas cosas en la entrevista [o conversación], le fue anunciado a César... etc.]
    Un abrazo

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    1. Amigo Gran Uribe, cuando llevo un tiempo sin practicar el italiano se me hace todo muy cuesta arriba, tanto el hablar como el entender; después a los pocos días todo va fluyendo bastante bien, a veces me dicen que tengo un acento del Piamonte, ja, ja, ja, qué risa.
      En cuanto a mi profesor de latín, persona cultísima y muy conocida, quiero guardar discreción, desvelar hoy su identidad sería improcedente.
      Abrazos.

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  6. Entoces, Francesc, cómo deberámos dirigirnos a una persona italiana, ¿en castellano o en català?.

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    1. Amigo Toy, creo que a un italiano debemos dirigirnos como sea, en catalán, en castellano o como mejor podamos entendernos.
      El entendimiento es siempre una cuestión de voluntad.
      Salud.

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  7. Francesc, ahora estoy con el portugués.
    Salu2.

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    1. Adelante Dyhego, adelante con el portugués. Es una lengua que suena muy bien.
      Abrazos,

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