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lunes, 8 de junio de 2026

El ejercicio de la empatía




La empatía es un sentimiento noble que consiste en identificarse con “el otro”, ponerse en su lugar para entenderlo y compartir.


Particularmente debo decir que me interesa más la simpatía que la empatía, eso de que alguien quiera compartir conmigo la certera o los amores me parece algo agresivo y peligroso.


Pues bien, ayer me topé con un sujeto empático, un individuo que quiso ponerse en mi lugar, su fuerza empática le llevo a empujarme y agredirme. No quiero entrar en los detalles sobre la intensidad y el tipo de agresión.


Ocurrió en pleno centro de Barcelona, en una plaza donde convive la modernidad con la diversidad, allí convive una arquitectura posmoderna con todo tipo de individuos que consumen drogas y alcohol a todas horas, unos están tumbados por el suelo y otros van en monopatines, una plaza que huele a droga y a meados. Allí hay una escultura de Oteiza que parece que está respetada y que convive con algunos transeúntes que no estamos respetados.


El empático agresor era como la plaza: suciedad, pestazo a meados, drogas y alcohol. Seguramente era más moderno que el edificio y la escultura de Oteiza.


Seguramente es verdad que la Barcelona actual es ciudad de empatía y diversidad.

18 comentarios:

  1. Uf!!! Madre mía, malos tiempos estos en los que no sabemos respetar al otro que, para mí , es lo importante . Un abrazo desde mi blog

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    1. Sí, Chelo, malos tiempos estos en que te pueden agredir sin ningún motivo. Malos tiempos estos en los que una plaza hermosa está llena de meados, droga y suciedad.
      Abrazos.

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  2. Jejejejejejeje....ayyy amic...MACBA dixit ¡
    Aquello es la personificación de la mierda hecha ambiente.
    Abandonada de la mano de Dios, aquello se fué al carajo cuando derribaron lo que era "antiguo", la Casa Caridad, que bien podía haberse quedado como residencia de mayores, y lo trasformaron en un museo "casolá", porque dieron pie a esa plaza que no hace las labores de tal. Allí se reunen los de los patinetes, los de las drogas, los que vienen de Teresas de Calcuta, los de los perros que no tienen más que hacer y los vagabundos a ver si pueden trapichear. También los grafiteros, los que dejan "La ola" hecha una porquería con sus pintadas.
    Habrás de cambiar de itinerario si quieres salir con bien, aquello va a más.
    Un abrazo

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    1. Si, Miquel, ya no podremos ir al MACBA ni al CCCB, aquello está hecho una auténtica porquería y lo está porque los que mandan quien que esté hecho una mierda. En vez de ir a casa caminando cogeremos el metro en el que cada vez hay más perros que van sin bozal.
      Abrazos.

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  3. No es por nada Francesc,
    una cosa, a estas alturas
    lo normal, es saber que
    zonas son las más,y las
    menos aconsejables de
    Barcelona... a menos,
    que sea, que te quede
    cerca de casa, saludo.

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    1. Amigo Orlando, la zona por donde pasaba no es demasiado aconsejable, en ella hay, varios equipamientos culturales de mucho interés. Yo pasaba camino de mi casa, ahora optaré por otros recorridos.
      Salud

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  4. Nada como tener aspecto de pobre desempleado para que te dejen en paz. La última y única vez que me soltaron un puñetazo no fue para robarme sino por pura diversión.
    Malditos.
    Espero que no sufrieras muchos daños.
    Salud.

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    1. Amigo Cayetano, esta agresión que sufrí no me produjo daños pero sí una gran impotencia, me la propinó un sujeto sucio, meado y con un pestazo tremendo que lo hizo sólo por pura diversión.
      Salud.

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  5. La empatía empieza por uno mismo. Quien no sabe respetarse difícilmente puede respetar a los demás. Lo que viviste no fue empatía, sino una agresión disfrazada de concepto noble. La violencia nunca es un modo válido de “ponerse en el lugar del otro”.
    Barcelona puede ser diversa, pero ninguna diversidad justifica la falta de civismo ni convierte la brutalidad en convivencia. Entiendo que prefieras la simpatía a la empatia, empatizar obliga a mucho y cuesta, más en una ciudad en la que en el metro no solo hay perros que van sin bozal.
    Salut

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    1. Amic Puigcabó, no sé por donde empieza la empatía pero esto me importa muy poco.
      La violencia está en la calle, hay lugares peligrosos.
      Salut.

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  6. Tengo otro concepto de lo que es la empatía y creo que puedo decir, que nos iría a todos un poco mejor, si hubiera más.

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    1. Amic Noxeus, yo creo que la empatía es una especie de cosa policroma, es una mescolanza de tonos, a veces iridiscente, grises de aguada o verdes que confunden el musgo con la hierbabuena. La empatía tiene una viscosidad que no moja ni deja de mojar. Es como un moco.

      La empatía se manifiesta como un estornudo o una acción inmoderada de acercamiento. Es ambivalente, convoca al yo y al otro.

      Es una solidaridad consciente que requiere un esfuerzo, se trata de conocer al otro y ponerse en su lugar. Mezclar las emociones propias con las ajenas. Se trata de conocerse.

      ¡Qué difícil es conocerse! ¡Qué difícil es conocer al otro, si apenas nos conocemos a nosotros mismos!

      "gnóthi seautón" (conócete a ti mismo) estaba grabado en la piedra en el pronaos del templo de Apolo en Delfos.

      Desde los Siete Sabios de Grecia hasta este siglo de maldad insolente nos han venido diciendo que nos conozcamos a nosotros mismos y ahora, cuando todavía no hemos acabado la tarea, ahora, nos piden que conozcamos al otro y que nos pongamos en su lugar.

      Todo esto son grandes palabras para definir una virtud muy noble que nos obliga a escribir con mayúscula la Empatía. Particularmente suelo huir cuando me encuentro una de estas palabras que se escriben con mayúscula.

      Después del esfuerzo por comprender al otro, salgo a la calle dispuesto a conocer a los demás, a los que gritan, a los que arrollan al prójimo, a los que ensucian la ciudad, a los que pintan grafitis, a los practicantes de la chapuza, a los pamplineros... y a cambio me encuentro con la falta de empatía de:

      los que me tratan con mala educación

      los burócratas que me hacen la vida imposible

      los que no tienen cambio cuando voy a pagar

      los que chocan conmigo mientras andan con el telefonillo en la mano

      a los que ME AGREDEN

      y, en fin, los intolerantes que me exigen que me ponga en su lugar.

      Poco empático debo ser.

      Salud.

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  7. Está muy manoseada esa palabra y hay muchas maneras de utilizarla. Yo no entiendo por empatía alguien que invade tu territorio así, por la patilla, sea empujándote en la explanada del MACBA o en el CCCB que cita Miquel (qué pena esa zona) o metiéndose en tu vida sin que nadie le haya llamado.

    Para mí "empatía" está relacionada con lo siguiente: si alguien a quien aprecio me pregunta ¿cómo estás?, lo que deseo es que no se trate de una fórmula de la gente en teoría "bien educada", que formula esa pregunta y yo sé que les importa una higa lo que respondas, porque lo único que desean es empezar a hablar de sí mismos, de su nuevo coche o viaje o de los éxitos profesionales o académicos de sus hijos. Desearía que ese alguien compartiera en ese momento algo de mi sentir, porque eso me hace sentir mejor. Si no es así, no cal ni preguntar.

    Ojo, yo he padecido eso de otros en momentos malos en que esperaba otra cosa, un poco de interés, pero si hago "examen de conciencia" tengo que acabar reconociendo que eso mismo lo he practicado yo bastantes veces con otros, incluso con personas a las que tengo cierto aprecio, aunque nunca ha sido para hablar de mí mismo, algo que no me gusta (salvo en el blog, claro que allí el que habla es Gran Uribe).
    Un abrazo.

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    1. Amigo Gran Uribe, actualmente la empatía parece que está de moda, por lo menos su nombre que parece estar en boca de todos pero que casi nadie la practica.
      Seguramente hay gente que confunde esto de "ponerse en el lugar de otro" y entonces acontece la invasión, el empujón o la agresión del empático por ocupar tu lugar. En mi caso, allí delante del MACBA, no fue solo un simple empujón, no quiero detallar más, te aseguro que fue bastante desagradable.
      Todas estas pamplinas del fingimiento, de hacer ver que uno se interesa por el prójimo y con su semblante "blandurrio", no hace otra cosa que practicar la hipocresía en vez de la empatía.
      Abrazos.

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  8. Yo utilizo la empatía en el negocio para comprender al cliente y beneficiarle con mis productos y utilizo la empatía con mi familia.
    Esto de estar empatizando con todo el mundo que la mayoría de veces no quiere empatizar contigo sino conseguir algo de ti es muy cansado. Yo vivo y, mientras no me metan la mano en la cartera, dejo vivir.
    Un saludo.

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    1. Amigo Daniel, la empatía tiene muchos aspectos:
      amabilidad, buenas maneras, intento de comprender al prójimo, hipocresía, razones económicas, acomodo, bondad y comprensión verdaderas, sonrisa del "ahí te pudras", gesto de quien no sabe que ademán poner, etc.
      En fin, un dechado de situaciones que pueden servir para cualquier cosa.
      Saludos.

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  9. Francesc, es cierto que para empatizar (comprender y respetar) primero hay que comprenderse y respetarse uno mismo, tener dignidad...Si falta todo esto es difícil que, alguien tenga esa empatía con letra mayúscula, que tanto se pondera hoy día.
    Hay una gran falta de valores humanos y todo ello deriva en una sociedad sin orden, ni concierto...Siento que vivieras esa experiencia poco grata...
    Estoy viendo la llegada del papa a Barcelona, ojalá que todo esto sirva para recuperar todos los valores clásicos de nuestra cultura cristiana.
    Te dejo mi abrazo y mi ánimo, Francesc.

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    1. Amiga M.ª Jesús, la comprensión y el respeto son indispensables para la convivencia y desde luego fundamentales para vivir con dignidad.
      Hoy se habla mucho de empatía, pero yo creo que sólo queda reducida a una palabra que se va repitiendo una y mil veces. A mí me parece, querida amiga, que cuando esto ocurre estamos delante de una máscara que esconde el rostro de la hipocresía.
      Agradezco tu interés y te digo que el incidente sólo fue la manifestación de un sujeto sucio que apestaba a orines y a droga, (no tuve que ir al hospital), quizá lo prudente hubiese sido que yo no anduviera por aquellos andurriales tan poco recomendables. En el centro de Barcelona nos encontramos con contrastes fenomenales, plazas con infraestructuras culturales de primer nivel en donde encontramos también multitud de individuos incívicos y peligrosos.
      Seguramente la visita del papa tendrá efectos positivos.
      El incidente no me hizo perder el ánimo, es muy difícil que yo pierda el ánimo y el buen humor.
      Abrazos.

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