web profesional de ARQUITECTO

▼

sábado, 3 de octubre de 2026

Sombra nocturna

 


En la noche de insomnios crujen las estructuras y los instrumentos de cuerda. Las sombras dejan sus huellas sobre el brillo desleído de los barnices. Son imágenes que se funden en la consistencia de la madera conglomerada.

Los ocres de otoño y el sonrojo de las vergüenzas son el universo nocturno de los recuerdos y del tiempo que pasa.

El enigma de la noche acompaña la oscuridad del sueño y del conocimiento invertido.

 

El ruido de las cañerías pone la música de fondo a un vacío que se contiene a sí mismo.

21 comentarios:

  1. Los ruidos nocturnos se nos hacen extraños, cierto, pero nos acompañan muchas veces en nuestra soledad.
    Un abrazo
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amic Miquel, los insomnios entonan una melodía inquietante.
      Salud

      Eliminar
  2. Ruinos nocturnos: la sinfonía de los insomnes. Cuando uno se desvela se suceden crujidos inquietantes.
    Salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Cayetano, me preocupa el crujir de las estructuras, pienso en las grietas.
      Salud.

      Eliminar
    2. Hola, pero entiendo que el crujir es una cosa normal de las dilataciones de los materiales y creo que mas en los finales de piso los que dan los terrados.
      ¿ o no ?

      Eliminar
    3. Sí, Ominona, las dilataciones se dan principalmente, en los elementos estructurales que están más cerca o más expuestos a la intemperie, en este sentido serán los elementos que se encuentran en los extremos de una planta o los que están bajo cubierta.
      También pueden producirse por una solicitación mecánica indeterminada o por un exceso de carga, entonces conviene estar alerta.
      Ocurre que por la noche y por el insomnio, los ruidos son más perceptibles y producen más inquietud.
      Saludos.

      Eliminar
  3. sobre todo por la noche si tiran de la cadena, por el rugir de las tuberías sabe si lo que baja es algo mas que liquido

    ResponderEliminar
  4. Francesc:
    las sinfonías nocturnas de las casas no tienen ni armonía, ni ritmo ni nada. Crujidos por aquí, crujidos por allá. Y el miedo cuando se es pequeño. Y la desesperación cuando se es mayor.
    Salu2.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que no son sinfonías, amigo Dyhego, son crujidos espantosos que acompañan el insomnio.
      Con la edad cambian los miedos y los insomnios.
      Ahora mismo, a las 2:16 de la madrugada todavía no he conciliado el sueño. Afortunadamente, y de momento no oigo ningún crujido,
      Salud.

      Eliminar
  5. Por la noche hasta la estructura del cuerpo cruje, con muchos idiomas, por el sistema ósea, el digestivo o el mental, y no es una broma cuando tiene lugar eso que suelen llamar tinnitus y creemos que son ruidos externos pero son efectos del oído.

    Pero las sombras...esas son silenciosas ordinariamente, salvo cuando el insomnio las pone en movimiento. Entonces sus sonidos, sus hablas, sus movimientos tienen lugar en otro territorio íntimo que cada insomne tiene que abordar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Fackel, la estructura del cuerpo es la más cercana. cruje y se expresa con unos ruidos que asustan, muchas veces son señales de alarma.

      Cuento una experiencia profesional: habíamos proyectado unas instalaciones que debían ser extremadamente insonorizadas, estábamos tres técnicos dentro de una de aquellas cabinas insonorizadas, y uno de ellos dijo: ahora callad, oiréis el silencio del cuerpo, esta es la voz de Dios- Ja, ja, me reí y contesté, eso no es otra cosa que la tripa. Aquel técnico se rio también y dijo, esta es precisamente la voz de Dios.
      Salud.

      Eliminar
    2. ¡Magnífico! Si como decía Teresa de Cepeda y Ahumada Dios estaba entre los pucheros ¿cómo no iba a estar entre las tripas?

      Eliminar
    3. Y allí en las tripas, a veces se producen retortijones.

      Eliminar
  6. Me parece intuir tu silueta tras el visillo, levantado durante una noche de insomne, Francesc...

    Hay ruidos que me inquietarían, por ejemplo si crujiera la estructura de la casa, algo que no se ha producido todavía. O incluso algún mueble de madera de la habitación, eso es relativamente frecuente, pero no es carcoma y no me produce temor.

    Yo estoy con Miquel: «Los ruidos nocturnos nos acompañan muchas veces en nuestra soledad». Verbigracia, cuando se van de vacaciones todos los vecinos del edificio, en Semana Santa o en agosto y nos quedamos solos como almejas, sin señal alguna de vida.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Gran Uribe aquí no hay visillos, esta es la imagen de una sombra nocturna que se refleja sobre una superficie barnizada de madera aglomerada, DM.
      Sí, yo también coincido con al comentario de Miquel.
      Salud.

      Eliminar
  7. Pero ya que hemos hablamos de sombras y hemos citado a Miquel , quiero ofrecer a esta distinguida audiencia (y a Miquel en particular, experto sonetista) un soneto (ABBA ABBA CDC DCD) de endecasílabos que me gusta mucho, de Sor Juana Inés de la Cruz. Una mujer inteligente, que se hizo monja a los dieciséis años, según Francisco Rico «porque tal estado ponía menos trabas a su pasión literaria y erudita» (sic):

    Detente, sombra de mi bien esquivo
    imagen del hechizo que más quiero,
    bella ilusión por quien alegre muero,
    dulce ficción por quien penosa vivo.

    Si al imán de tus gracias atractivo
    sirve mi pecho de obediente acero,
    ¿para qué me enamoras lisonjero,
    si has de burlarme luego fugitivo?

    Mas blasonar no puedes satisfecho
    de que triunfa de mí tu tiranía;
    que aunque dejas burlado el lazo estrecho

    que tu forma fantástica ceñía,
    poco importa burlar brazos y pecho
    si te labra prisión mi fantasía.


    Aunque no soy un exégeta del asunto, me encanta la poesía consonante con la métrica bien hecha. Interpreto en la primera estrofa que sor Juana se dirige a una "sombra" o ilusión (el ser amado que huye), que describe el conflicto de amar a alguien inalcanzable, dada su reclusión, como una contradicción entre la vida y el sufrimiento.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El poema me gusta. Una sor hablando con una sombra tiene su "qué" es algo así como un diálogo muy "chic" de la espiritualidad.
      Salud,

      Eliminar
  8. Respuestas
    1. Amigo Pedro, por la noche, con el insomnio, parece que estamos más solos que nunca.
      Saludos

      Eliminar
  9. Los ruidos nocturnos por la noche me inquietan mucho y más, si hay sombras ¡no quiero ni pensarlo!.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Conchi, por la noche se acrecienta la inquietud, los miedos, la soledad...
      Abrazos.

      Eliminar