East-West/West-East Richard Serra
Estos países que antes llamábamos sin rubor el “primer mundo”, estos que tienen una alta calidad de vida, economías estables y fuerte tecnología están afectados por unos problemas (grandes o pequeñitos) que producen una insatisfacción cotidiana difícil de soportar.
Los países desarrollados se mueven entre la ostentación y el despilfarro,
Cito algunos ejemplos de incordios que afectan a este occidente ostentoso que dice preocuparse por la sostenibilidad:
exceso de literatura sentimentaloide, sobreabundancia de libros de auto-ayuda y publicaciones sobre inteligencia emocional,
bulling en las aulas,
fechas de caducidad de los yogures y otros alimentos industriales envasados,
sustitución de las servilletas de tela por servilletas de papel,
atascos en las carreteras, especialmente en los días de operación salida y de operación retorno,
pérdida de calidad de los alimentos y de la política,
estrés producido por unas vacaciones pagadas que consideramos demasiado cortas,
masificación en los cruceros de vacaciones,
incomodidad de los sillones de las salas de espera de algunas clínicas de estética corporal,
playas atiborradas de bañistas, sombrillas y flotadores,
exceso de restaurantes de comida basura y bollería industrial,
etc.
Me he limitado a poner sólo algunos ejemplos, la lista puede ampliarse. No voy ha hacer ningún juicio moral ni de valor de los problemas que ha citado.
Dentro de la relatividad de la vida humana, soy consciente que lo citado produce molestias también relativas a quienes los sufrimos.
Todos estos problemas NO los padecen los hombres y mujeres que viven en los países con menor desarrollo económico y social, esos países que eufemísticamente hemos llamado el “tercer mundo” padecen otros problemas. Muchos de estos países carecen de registro mercantil, agencias de control de medicamentos, registro de la propiedad, redes de saneamiento, no hay catastro ni registro civil, ni censo y en algunos, la potabilidad de las aguas deja mucho que desear y los muladares y los carneros están a cielo abierto.

Nosotros hemos tocado techo. Escuchas a una tal Belarra, política de turno, que lo que hay que hacer es trabajar 30 horas a la semana...¡¡¡¡Pero si con 35 ya nos aburrimos ¡¡¡¡
ResponderEliminarAmic Miquel, la cultura del trabajo ya parece que se haya perdido, veo muy pocas personas con ánimo para producir o hacer algo útil y veo mucho charlatán de esos que creen haber venido al mundo a pasar unas vacaciones pagadas.
EliminarEsa tal Belarra parece que forma parte de esa gente que está en contra del trabajo, más vale no escuchar lo que dice.
Salud.
Nada como una esperanza de vida corta, el peligro constante de ser aniquilado por tribus enemigas o devorado por los depredadores, la escasez de agua, las epidemias o la hambruna.
ResponderEliminarLas preocupaciones son otras cuando se vive en riesgo permanente. Sobrevivir es la palabra. Lo demás son " enfermedades" del primer mundo. Ellos tienen hechiceros, nosotros psiquiatras.
Saludos
Amigo Cayetano, hay que protegerse de los peligros reales y de los inventados.
EliminarSalud.
Vivimos en un mundo donde hay que descansar de las vacaciones, creo que con eso esta todo dicho. Me encanta la cocina, hacer comida para gente, para la familia, para los amigos, preparar una mesa "comodiosmanda" y hacer de la comida esa ceremonia que une a la gente. Además, un hombre bien comido, bien bebido, bien dormido y con algo de sexo puede aguantar sin trabajar varios meses. No se, eso me han dicho.
ResponderEliminarUn saludo
Sí, amigo mío, hay individuos que están cansados de tanto no hacer nada.
EliminarSalud.
Francesc:
ResponderEliminarno nos da tiempo a disfrutar de lo bueno que tenemos.
Salu2.
Amigo Dyhego, pienso, además que no nos queda tiempo ni siquiera para darnos cuenta de todo lo que tenemos. Estamos metidos dentro de un a burbuja de ostentación y despilfarro.
EliminarSalud
Mi padre que murió en 1991, ya por entonces solía decir:
ResponderEliminar"La gente no sabe lo que vale un peine y no es porque sean calvos"
Amic Ricard, los calvos también hemos tenido que saber lo que vale un peine, hemos tenido que ganárnoslo todo con el sudor de nuestra calva.
EliminarSalud.