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viernes, 25 de septiembre de 2026

Hanns Eisler

 


La obra de Hanns Eisler es un claro ejemplo de una música influida por la ideología. 

Ya desde comienzos de su carrera como compositor sus composiciones se inclinan por los postulados de la izquierda.

El joven Eisler participó como soldado del ejército austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial. En medio de la barbarie de aquel conflicto bélico parece que nació su conciencia política.

Hanns Eisler (1898-1962), hijo del filósofo Rudolf Eisler, estudió composición con Arnold Schoenberg. La relación entre profesor y alumno se hacía cada vez más tensa y conflictiva debido al compromiso político de Eisler y por su decisión de dedicarse casi exclusivamente a la composición de una música de agitación y propaganda política para el cine y para el teatro.

He escuchado varias veces su Kleine Sinfonie (op.29) y no me ha gustado demasiado. Su Strum-Suite (op.69) me ha gustado un poco más. He escuchado solamente una vez su Hollywood Liederbuch y no me ha gustado nada.

Otra cosa es su Deutsche Sinfonie, es una obra notable, es una sinfonía coral de once movimientos que la he escuchado muchas veces y le he prestado mucha atención. A veces me aturde pero debo reconocer que se trata de una obra de buena calidad orquestal. Es una obra compuesta en los años de su exilio en Estados Unidos, de donde tuvo que huir en 1948 perseguido por el maccarthismo. En esta sinfonía encontramos unos textos de Bertold Brecht. La obra concluye con dos largas cantatas (para mí algo repetitivas) y un allegro con un buen despliegue dodecafónico donde el compositor parece recordar las enseñanzas de su maestro Schoenberg.

Sobre la Deutsche Sinfonie el propio Hanns Eisler dijo:

“Quería transmitir dolor sin sentimentalismo y lucha sin utilizar música militar”


https://www.youtube.com/watch?v=LvB_XNCaJKo

Deutsche Sinfonie. Hanns Eisler


Nota.- Escribí este texto sobre Eisler ya hace un tiempo, la información la he tomado de mis apuntes de los cursos sobre música “Música del siglo XX y Estética de la Música actual” que impartieron en la Universidad de Barcelona y muchas notas sobre los conciertos. 


10 comentarios:

  1. A veces, entre la propaganda, la música deja de ser un instrumento para convertirse en un fin.
    Salud.

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    1. Amigo Cayetano, la propaganda política se entromete y lo contamina todo. Opino que cuando un artista está sometido a la carga de una losa ideológica, ya no puede crear con libertad.
      Salud.

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  2. Arnold Schoenberg, el músico del que siempre nos habla Juan Eduardo Cirlot.

    Gracias. He escuchado el tema con suma atención. Lo volveré a escuchar mas tarde, a solas.
    Un abrazo

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    1. Amic Miquel, Cirlot era un seguidor convencido del dodecafonismo de Schönberg.
      Lo de Hanns Eisler ya es otra cosa, se inició en el dodecafonismo pero luego la ideología lo condujo por otros derroteros.
      Salud.

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  3. Muy interesante, estimado Francesc, escuchar lo que nos traes y conocer este músico... he ido también a ver qué se reseña en la web y destacan a menudo sus colaboraciones con Brecht...
    Y me pregunto... hasta qué punto una opción política tiñe nuestra creatividad... ese 'engagement', ese compromiso, ¿hasta qué punto nos encarcela?
    Gracias mil, Francesc, abrazos

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    1. Querida Milena, creo que si Hanns Eisler hubiese seguido una experimentación estética a partir del dodecafonismo probablemente habría llegado a resultados bastante satisfactorios, en mi opinión su obsesión por la propaganda política redujo su creatividad musical.
      Creo que las ideologías políticas quedan muy por debajo del arte y normalmente lo que hacen es contaminar.
      No quiero pensar en una coreografía sometida a la presión de alguna consigna política.
      Abrazos.

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  4. Confieso que no conocía la música de Eisler, cuyo nombre no me resulta familiar en absoluto. Lo tendré en cuenta. ¡Gracias!

    Política y arte, mal asunto, amigo Francesc. De momento, hablo de Arquitectura. Como afirmaba Bohigas, y no le faltaba razón, el franquismo supuso una dramática ruptura cultural que persiguió y sepultó la vanguardia racionalista previa (el GATCPAC y la República), imponiendo en su lugar un neoclasicismo academicista, monumental y vacío durante la autarquía (la "década oscura").

    Eso es cierto para determinadas obras oficiales, sobre todo en los primeros años, pero la arquitectura española de los años cincuenta, sesenta y setenta es, por fortuna, muchísimo más compleja, ya que aparece una generación que intenta recuperar la modernidad interrumpida por la Guerra Civil: José Antonio Coderch, Alejandro de la Sota, Francisco Javier Sáenz de Oiza, Miguel Fisac, Fernando Higueras, Oriol Bohigas, José Antonio Corrales, Ramón Vázquez Molezún y tantos otros.

    Pero en mi opinión, ya muerto Franco, con demasiada frecuencia se han visto contaminadas todas las artes (quizá en la arquitectura y la música donde menos) por la politización, sea la literatura y el teatro o la pintura, con encumbramiento inmerecido de algunas obras, sea por "antifascistas" o sea por seguir las corrientes actuales de la pseudoizquierda que pululan por parlamentos o instituciones.
    Un abrazo

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    1. Amigo Gran Uribe, la arquitectura ha sido, históricamente, una de las artes que más se ha utilizado como propaganda política, la ideología dominante ha impuesto un determinado estilo que en los regímenes de derechas solían ser estilos monumentalistas, academicistas o eclécticos. En la posguerra española, al lado de la arquitectura del régimen franquista con estilos diferentes: "neoherreriano", "regionalista", "neovilanoviano", "ruralista" y con ellos, una serie de variantes que corresponderían a las diferentes facciones del poder franquista, por ejemplo, "tradicionalistas", "carlistas", "juanistas", "africanistas", "falangistas", etc. surgió una arquitectura racionalistas que recuperaba la vanguardia de GATECPAC y GATPAC.
      Salud.

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    1. Amigo Pedro, prefiero una ideología al servicio de la estética musical a una ideología al servicio de la propaganda política. Esta es la humanidad que me gusta.
      Salud.

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