Parece que en la actualidad escasean los oficios tradicionales. Según informan, también escasean los buenos profesionales de cualquier gremio.
Para remediar estas carencias, no creo que podamos fiarlo a la inteligencia artificial, ni siquiera a la inteligencia emocional, con ellas no se pueden instalar bidés ni construir cloacas. La inteligencia artificial no puede sustituir a un fontanero ni a un pizzaiolo. La inteligencia emocional puede servir para evitar arrebatos inútiles pero no sirve para reponer los tarros de garbanzos cocidos en una estantería de un supermercado.
Hay oficios indispensables, no podemos prescindir de ellos.
Creo que en estos momentos hay un oficio crucial, me refiero al noble oficio de ebanista, me refiero al ebanista que hace buenos muebles, no me refiero a los muebles seriados de esos que suministran a medio montar algunas multinacionales de origen nórdico. No, no y no; me refiero a muebles de calidad que sirvan para amueblar espacios y cabezas.
Se necesitan ebanistas conscientes que puedan construir y barnizar buenos muebles. Se necesitan porque hay infinidad de individuos que tienen que amueblar sus cabezas. Hay que amueblar las cabezas para que los individuos confíen más en la inteligencia racional que en la inteligencia emocional, individuos que sean conscientes de que la inteligencia artificial, con frecuencia nos suministra errores de bulto, quiero decir que a veces nos proporciona una especie de mobiliario a medio montar y mal barnizado.

Conec un senyor que és ebenista, i t'asseguro que li paguen molt bé per la seva feina.
ResponderEliminarEbenista és una d'aquelles feines com manyà, lampista, fuster, o paleta, que fa ja molts anys, Fabià Estapé deia eren les professions amb més futur.
També ha desaparegut, o quasi, la figura del 'manetes', antes, a cada família n'hi havia un.
Salut
Amic Puigcarbó, vaig coneixer un bon ebenista de Sabadell, era un profesional destacat i amb molta experiència, em va deixar perplex amb algunes indeterminacions sobre un tipus de fusta cubana.
EliminarLa feina d'ebenista i d'aquestes altres que dius, demanen molta intel·ligència i dedicació. Són oficis que tenen futur com deia l'Estapé. Són oficis que van desapareixent.
Salut.
Hoy los jóvenes prefieren ser coleccionistas de másteres, youtubers y " creadores de contenido", de oficios poco.
ResponderEliminarPor cierto que el creador de la silla me imagino que no querrá utilizarla para sentarse él. Debe ser incómoda de narices.
Salud.
Amigo Cayetano, muchos de esos másteres tan solicitados, después se los tendrán que guardar en el armario de las cosas inútiles. No estoy en contra de que la gente estudie tanto como quiera y que estudie lo que quiera, pero hay que tener cuidado en no caer en las redes que han montado muchos aprovechados que montan másteres fantasmagóricos.
EliminarTe digo que esta silla Calvet de Gaudí es muy cómoda para sentarse pero no sirve para repanchingarse ni desparramarse sobre ella, la he probado muchas veces.
Saludos.
Es que hoy ya nos estamos acostumbrando a consultarlo todo a estas máquinas, y esto es un error de bulto.
ResponderEliminarConozco personas que hasta le dicen a la maquina que les despierte a tal hora, o que les diga la hora, en vez de mirar el reloj como lo hemos hecho toda la vida.
Hoy salen críticas por lo del absentismo, y me río. De entrada solo el médico debría darte la baja, sólo el médico. Cuando uno puede cogerla sin dar parte a nadie ni explicaciones a ninguno, mala cosa es.
Te aseguro que esta es una sociedad endeble, con nulo espíritu de sacrificio y que lo que les espera es pasarlas putas. No veo otra.
Hacen falta ebanistas , sí, y y disciplina, eso también.
Un abrazo
Amic Miquel, hacen falta muchos profesionales con ganas de trabajar, gente que tenga sentido común y se esfuerce por hacer las cosas bien hechas sin ahorrar esfuerzos. Desde luego, profesionales bien pagados y seguro que todos (consumidores, empresarios, usuarios) estaríamos dispuestos a pagar bien siempre que nos hicieran un trabajo bien hecho y un buen servicio.
EliminarQuien crea que todo se lo va ha hacer la máquina es que sólo conoce una parte de la realidad, la máquina no le instalará un urinario ni le hará la cama.
Abrazos.
Tengo algo que decir al respecto, incluso ilustrándolo; pero me lo he dejado en casa (citándote), amic Francesc.
ResponderEliminarAmigo Toy, he visto tu blog, agradezco tu cita. Me ha gustado lo que has escrito, he puesto un comentario.
EliminarAbrazos.
Yo creo que "tener la cabeza bien amueblada" sería un poco el opuesto a eso de "tener la cabeza llena de pájaros". Mientras esta última describe a alguien soñador, fantasioso e irresponsable, de mentalidad un punto adolescente, la otra, la "bien amueblada" (a ser posible por un buen ebanista), define a una persona sensata y madura, que siempre toma decisiones lógicas y coherentes. Es difícil llegar a tener una mente así (aunque hay quien nace ya de esa manera), pero confieso que hay momentos en que desearía tener esa de los pájaros, menos ligada al suelo, más voladora.
ResponderEliminarRespecto a la silla de Gaudí, la he probado un momento y —intento tranquilizar a Cayetano— no es tan incómoda como parece, claro que sólo he estado sentado medio minuto. Algo parecido le ocurre a su famoso "sillón confidente" (el de la casa Batlló), también elaborado por un buen ebanista, que sirve para secretear con el de al lado o criticar a las personas que estás viendo delante sin llamar demasiado la atención. Incómoda o no, es muy útil, por tanto.
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c5/MNAC_-_Art_Modern.jpg/1280px-MNAC_-_Art_Modern.jpg
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, a mi me parece que hay que tener la cabeza bien arreglada, por dentro y por fuera, es importante la calidad de los muebles .
EliminarLa silla Calvet de Gaudí es cómoda, parece diseñada para adoptar posturas naturales y de buenos modos, que nadie espere que le sirva para desparramar su anatomía sobre ella.
Salud.
Ebanista suena a madera maciza a rotundidad, a solidez, a belleza y a perdurar más allá de las modas. Conozco unos cuantos de cuando vendía "fergonetas" y tengo varios muebles construidos por ellos, una mesa de madera de haya que me encanta si un solo contrachapado que tiene más de 30 años.
ResponderEliminarUn saludo
Amigo Daniel, los buenos artesanos dejan buena memoria, son las cosas que hacen.
EliminarAhora, cuando todo parece tan efímero, hacen falta los buenos artesanos y los buenos profesionales, todos estos que quieren que las cosas salgan bien.
Salud.
Ya me imagino la casa explotada por las cañerías tapadas, las paredes que se caen, la pintura descascarada, las gotas filtrando por el techo colador... No todo es pantalla, no todo es curso rápido de 3 meses. Hay cosas que como la naturaleza, llevan tiempo para cocerse bien.
ResponderEliminarIncluso aquí en Argentina, en el campo ya hay menos crianceros de chivos, menos gauchos que amancen potros, menos curtiembres, y menos todos esos oficios en los que se requiere usar las manos.
Amigo Etienne, la escasez de los oficios tradicionales nos puede llevar a la ciudad distópica. Hay actividades imprescindibles que se han de realizar manualmente, no se resuelven con la pantallita ni con una conexión, ni con un cursillo de formación. son actividades que requieren tiempo, esfuerzo intelectual y físico.
EliminarSalud.