web profesional de ARQUITECTO

martes, 10 de febrero de 2026

Provocaciones

La publicidad, los medios de comunicación, las redes sociales, el arte (teatro, cine, danza, pintura, etc.) se valen a menudo de imágenes tremendas y asquerosas para provocar. Creen que con estas imágenes ofensivas conseguirán atraer nuestra atención.

Con sus imágenes bravuconas nos insultan.

Me repugnan, a mí no me gusta que alguien me provoque sensaciones espantosas, de asco, dolor, repugnancia y miedo.

Además de las imágenes repugnantes que constantemente nos sirven los medios de comunicación, tengo que soportar la agresión continua de los discursos populistas, de la incultura de los que mandan, de su irresponsabilidad, de sus panfletos.

Se montan espectáculos con las imágenes de la destrucción y la calamidad y si conviene se manipulan las fotos para que todo parezca más asqueroso, tanto como las tripas ensangrentadas de un camello despachurrado. 

Estoy convencido que todo esto lo hacen para hacernos sentir mal y en esto incluyo a los escritores de literatura gore que se apoya en el trauma físico como mecanismo de provocación, el terror y la repulsión, describiendo escenas de intensa brutalidad con detalles explícitos; e incluyo también a los "artistas" del arte de la provocación tales como los del "accionismo vienés" (Günter Brus, Otto Muehl o Hermann Nitsch).

Todos ellos: los escritores gore, el teatro de la provocación, los artistas del Wiener Aktionismus o de Flexus o del Body Art, etc. ¿se han otorgado, acaso, con el derecho de hacerme sufrir?

Pues no. Estoy convencido de que uno de los mejores escudos contra la provocación de estos autores y artistazos iluminados y provocadores, es el escepticismo, la cultura y la razón.

16 comentarios:

  1. Y la cordura.
    Y el derecho particular a expulsarlos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Toy, está claro que todos estos que provocan deberían ser expulsados, ¡qué vayan a provocar al desierto!
      Salud.

      Eliminar
  2. Me libraré mucho de pensar que yo pueda darte consejo alguno, pero creo que sí puedo explicarte que yo, desde que puse un siete a la cifra de mi edad, empecé a renunciar a muchas cosas. Antes ya apuntaba en esa dirección, pero la covid, me provocó un "clic" determinante. Y la exigencia sigue creciendo.
    Un saludo, Francesc.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amic Ricard, a mí me pasó algo parecido cuando puse un siete a la cifra de mi edad, a los 27 años, ya procuré escaparme de toda provocación. Nunca me han gustado los provocadores.
      Saludos.

      Eliminar
  3. Los medios de
    comunicación,
    mal llamados
    de esa manera,
    saludo Francesc .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Orlando, los medios de comunicación se dedican demasiado a provocar, parece que esto les da morbo o beneficios espurios.
      Saludos

      Eliminar
  4. Ninguno de los que expones me dice nada. Es como el que va a ver un museo de la tortura, aquello no es una exposición de máquinas al estilo feria agraria, aquello es ir a ver las diversas maneras de hacer sufrir a los semejantes con aquellos aparatos.
    No me interesan para nada lo gore, lo escabroso, lo malvado, lo perverso, ni las exposiciones esta gente.
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amic Miquel, la provocación, el espectáculo de la sangre, las vísceras mórbidas, los artefactos de tortura, el regodeo en los sentimiento ajenos, el cine y la literatura gore... por lo que parece, tiene muchos seguidores y algunos de esto sacan beneficios.
      Salud.

      Eliminar
  5. En la publicidad, en el arte, en la política, en los medios de comunicación: el grito y la mala educación. Tanto exceso de ruido que solo el silencio nos podría salvar de todo esto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Pedro, reclamamos silencio y cordura, reclamamos buena educación y discreción.
      Saludos

      Eliminar
  6. Personalmente me resulta tedioso y aburrido tanto despliegue de mal gusto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Cayetano, utilizan el mal gusto para provocar y para hacernos sentir mal.
      Salud.

      Eliminar
  7. A mí tampoco me gusta, pero ya sabes lo que dicen: "Para gustos, colores" 😊
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está claro, Laura, para gusto están los colores, sí, absolutamente sí, pero no me gusta que me provoquen con un despliegue de vísceras ensangrentadas o con gritos.
      Saludos

      Eliminar
  8. Ya sé que no ves cine. Al hilo de lo que escribes, me permito informarte de que en su día hubo una película que se llamaba Tesis (1996). Fue la ópera prima de Alejandro Amenábar y su trama gira en torno a Ángela (interpretada por Ana Torrent), una estudiante de imagen que prepara una tesis sobre la violencia audiovisual y descubre una snuff movie (vídeos reales de tortura y asesinato) filmada en su propia universidad. Era muy bestia. Aquello fue un exitazo y muchos directores fueron al rebufo de ese asunto hasta la saciedad. Vi esa pero ninguna más.

    Ahora me parece observar que esos asuntos tenebrosos han menguado un poco y los espectadores actualmente prefieren algo más almibarado, mierdipelis en las que nunca falte la glucosa. O, en nuestro caso, que nunca falte la guerra civil, filón inagotable si quieres ser subvencionado, siempre que muestres lo que gusta a los que dan la pasta (pocas checas, ojo, que eso si que es una snuff movie que puede herirnos la sensibilidad y quebrantar el relato "oficial" de la historia). En fin, hagan lo que hagan unos y otros, me da igual. El cine actual (incluido el español) me parece "una mierda pinchada en un palo", con perdón. Yo, en lo que respecta a EEUU, me he quedado en el cine negro clásico americano entre 1945 y 1975 (como tú en la literatura del Siglo de las Luces).

    Un abrazo de oso pardo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Gran Uribe, no he visto esta película tal como ya suponías. Por lo que dices parece una cosa sórdida, cruel, espantosa, pero, en fin, un éxito como suele ocurrir con las bestialidades.
      El hecho de que ahora vaya menguando el número de espectadores y de películas de ese tipo parece que haya sido porque ahora, ya vamos servidos con las noticias e imágenes de guerra en vivo que nos sirven los medios de comunicación, El espectáculo de asesinatos en serie, de campos de refugiados y de la degradación del paisaje urbano ya va dibujando el panorama. Añadamos a esto el espectáculo de la política, las mentiras y las agresiones de la publicidad, etc. ¿Para qué queremos más cine?
      Abrazos.

      Eliminar