Red head. 1980. Susan Rothenberg
Miro el firmamento, su inmensidad
revela la fugacidad del tiempo,
como las estrellas que se desvanecen,
como las gotas del rocío
que al llegar el alba se evaporan,
como la fragilidad de la amapola
cuyos pétalos se los lleva el viento.
Todo que al despertar desaparece
como un sueño.
Un riesgo de metamorfosis
como un cambio, como un sueño.
Como una candela que vacila,
materia combustible, llama fugaz
de la felicidad de un momento,
como un sueño.
F.C.

Fugaz, inmenso e indiferente. El tiempo no perdona. Habrá que aprovecharlo.
ResponderEliminarAmigo Cayetano, casi que podemos decir que la fugacidad se hace tangible- Como tú dices: el tiempo no perdona. Habrá que aprovecharlo.
EliminarAbrazos
Francesc:
ResponderEliminarsiempre me da miedo pensar en el infinito.
Salu2.
Amigo Dyhego, a mí a veces eso del infinito me da risa, pienso en aquello de que las paralelas se encuentran en el infinito y pienso que allí está lleno de líneas, de asíntotas y de series de números, ja, ja, ja, allí todos amontonados.
EliminarSalud.
Llega la exquisita fugacidad de tu poema...
ResponderEliminarLa vida es eso, fugaz, como un sueño.
Abrazo
Querida Milena, la vida pasa como aquello que dicen los clásicos: "tempus fugit". Yo creo que nosotros tenemos la oportunidad de disfrutar de algunos momentos de belleza: poesía, danza, música, estatuaria, paisajes y sonrisas de las personas que queremos y que nos quieren.
EliminarAbrazos.
Pero la fugacidad de esos momentos hay que atraparlos y saborearlos al máximo.Todo es fugaz ,solo es perdurable el cambio de uno mísmo, aunque es una idea filosófica, todo está en constante flujo.
ResponderEliminarPreciosa poesía a esa fugacidad : los sueños atrapan esas angustias y las experiencias.
-Paso a desearte una tranquila entrada de año y sobre todo que nos venga cargado de mucha "ESPERANZA".
Un fortísimo abrazo estimado Francesc
8heráclito)
Querida Bertha, estaremos atentos y siempre preparados para atrapar la fugacidad de un sueño, de un momento de belleza, de una sonrisa amiga...
EliminarTodo pasa y nosotros con el tiempo, también, pero mientras tanto podemos disfrutar de algunos momentos de felicidad.
Te deseo que tengas un feliz 2026 con mucha salud y creatividad y que todo te vaya muy bien.
Abrazos.
Me has hecho recordar a Calderón. Todo es fugaz, y mucho más cuando se pasan los setenta, donde ya nada se detiene un solo instante.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte, nada fugaz.
Querido Miquel, todo es fugaz como siempre, lo que sucede es que pasados los 70 percibimos la fugacidad con más sensibilidad, hay facultades que disminuyen y otras que se incrementan. Nada se detiene.
EliminarAbrazos quietos.
Y sin embargo, algunas heridas son persistentes y tienden a perpetuarse en la memoria.
ResponderEliminarSaludos.
Sí, amigo Julio, son heridas que dejan unas cicatrices y configuran nuestra manera de ser. Las cicatrices son la huella de un recuerdo.
ResponderEliminarSalud.