miércoles, 6 de febrero de 2019

Damas y flores


                    Je vous envoye un bouquet, que ma main 
                    Vient de trier de ces fleurs épanies                                        
                                                                         Pierre de Ronsard

Se adaptan al ambiente y a cualquier circunstancia, las admiro, ellas son:
Madame Eugène Résal y su hermana mayor, Madame Laurette Messing,
La Comtesse Riza du Parc
Caroline Testout
Gustave Regis
El Souvenir de Catherine Guillot
Madame Falcot
La vieja Malmaison
y la más dulce, La France

Otras buscan la sombra:
Comte de Paris
Papa Gontier

y otras con el sol se solazan:
Maria Immaculata
Beauté Inconstante
Madame Jules Grolez

A la pareja Rêve d’Or y William Allen Richardson, les gusta la luz, pero la intensidad del sol meridional les deslumbra. Son una pareja admirable.

Recuerdo a las que no están entre nosotros:
Lamarque
Devoniensis
Niphetos
Maréchal Niel, que era tan amiga de los rusos.

y a Madame Hoste que, siendo bastante cruel, aun pude vencer su coquería.

Inundan el cenador con su aroma:
Madame Abel Carriere
Aimée Vibert
Glorie Lyonnaise
Cèline Forestier
Reine Olga de Wurtemberg
Madame Bérard
y su madre, Gloria de Dijon, que siempre se sitúa en medio de todas ellas

Mejor que bajo las pérgolas, todas ellas lucen en el cenador. La sombra de la pérgola es más apropiada para el paseo y la conversación reflexiva, bien lo sabían los peripatéticos. El cenador favorece los chismes civilizados.

Todas evitan el viento, aunque estiman el plein air. Ninguna soporta el siroco, que produce dolor de cabeza.

Todas emularían a la Reine Marie Henriette, aunque le reconocen un cierto aire tosco.

18 comentarios:

  1. Aparte de las rosas, veo que en las flores te gustan los tonos lila y violeta. Aportan, además de aroma, delicadeza y no son nada pretenciosos ni estridentes. De las personas en general, algunas damas incluidas, no podemos decir lo mismo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Cayetano, no te creas que me entusiasmen demasiado el lila o los azules, son colores fríos, se acercan mucho a los morados tétricos de Semana Santa o a la imagen corporativa del BBVA.
      Abrazos

      Eliminar
    2. Ja, ja, ja, amigo Cayetano, vamos a echar unas risas.

      Eliminar
  2. Vaya conocedor de las rosas estás hecho. No creí que hubiera tanta variedad y tanta lujuria a la francesa entre ellas. Muy ingenioso vos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Fackel, ya sabes que me gustan los jardines, he paseado bajo pérgolas de muchos de ellos y con esta experiencia he podido juntar algunas palabras. El jardín está poblado de rosas e ilusiones y sobre todo del deseo de dominio del aroma natural y del paisaje. Las rosas, casi todas, son un producto de un dominio,
      Abrazos

      Eliminar
  3. Y la Général Jacqueminot, ¿se fugó con un flâneur?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es compleja, sobre un velo ténue dispuso una indumentaria de carácter y circunstancia. Recordamos su aroma.
      Saludos

      Eliminar
  4. ¡Cómo no sucumbir al aroma de las glicinas en el cenador!
    Eso jardines, tan bien recreados por Monet, contagian el deseo de permanecer en su intemporalidad, a resguardo de la barbarie que intuimos fuera de ellos.

    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sucumbimos, amiga Marga, sucumbimos y luego hasta somos tan inocentes que nos atrevemos a escribir unos versos.
      Abrazos

      Eliminar
  5. Parasoles, carpas, pérgolas...Cualquiera de estos recursos es bueno para protegerse del sol intenso. Quizás las pérgolas tienen connotaciones más poéticas...El aire acondicionado resulta muy prosaico...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, amigo Luis Antonio, tenemos que protegernos del sol, la intemperie es implacable y te lo dice un calvo que siempre me tengo que poner un sombrero o una gorra.
      Abrazos

      Eliminar
  6. Que sutileza, y que verdad que el siroco produce dolor de cabeza y todo lo mueve...

    Estas plasmaciones de tan bellos elementos; nos dejan volar la imaginación y es de lo que se trata, de crear cosas que nos deje un buen sabor de boca.Te felicito por saber darle un justo enfoque, es que a mi me parece tan complejo saber encontrar la palabra justa.

    Cualquier cosa me mueve a soñar: por eso siempre estoy en el septimo cielo

    Las flores siempre son bien recibidas en todo momento , me gusta mucho este sentido tan sutil que le das .



    Un abrazo feliz domingo.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Bertha, las flores ayudan mucho ha encontrar la palabra justa, yo diría que son una inspiración amable.
      Celebro que te haya gustado
      Abrazos

      Eliminar
  7. Desconozco cual de ellas requiere un sustrato más rico y no olvido que con cierta periodicidad habrá que realizar trasplantes, de momento, ese cenador tan majestuoso y bello no me invita al cotilleo, prefiero pensar en cómo preparar un buen terreno.
    Un abrazo Francesc, lamento mi escasa presencia por aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Loli, a pesar de los pinchazos, el cultivo de rosas es un arte muy agradecido requiere conocimiento muy precisos sobre abonos, injertos, regadío, etc. en cuanto al injerto, hay que decir que en el caso de la Maréchal Niel, constituye todo un arte de precisión.
      Yo creo que el cotilleo respetuoso es una manifestación muy clara de civilización, viene a ser algo así como la repostería selecta.
      Abrazos

      Eliminar