sábado, 31 de enero de 2015

Asesinos del claro de luna, de la inteligencia y de todo lo que se menea

Efecto del sol sobre el estanque.  André Derain (1880-1954)

El panorama artístico es incierto y reclama algo que no sabe lo que es, pero lo reclama. 

El desbarajuste formal es evidente. No parece que haya un objeto claro donde fijar la expresión artística.

Con el arte tengo la misma esperanza que con la política o la economía, o sea: ninguna esperanza. Mi escepticismo es total.

Mientras tanto, me quedo con las olas de este mar clásico por donde nos llegó la mesura y la contención.

Los noucentistes también lanzaron su mirada sobre las aguas del Mediterráneo, su mirada alcanzó los mármoles sumergidos de Sunión y los versos de Horacio. Pero los mármoles quedaron bajo las aguas y los versos de Horacio continúan reclamando la mesa sencilla y la copa intacta.

Una ilusión óptica, quizás, o una pérdida en el detalle; un suspiro autocomplaciente o una voluntad de ruptura que se rompió a sí misma.

Y aunque la ben plantada hablara salat como el autor de las Horacianes, aquellos esteticistas no consiguieron hablar con las gentes. Vano esfuerzo el de los ideólogos de la cuestión novecentista, que instituyeron una escuela modélica, pero su esfuerzo se vio truncado por la barbarie que, al grito de “viva la muerte”, asesinó lo romántico, lo clásico, lo neoclásico, la inteligencia, el arte y todo lo que se menea.

Debemos preservarnos del romanticismo baldío y lacrimógeno, de las brumas del norte, de los cantos de la noche, de los elfos y de las espadas clavadas en la roca. Sí, y preservarnos también de los que quieren asesinar el claro de luna y sobre todo debemos preservarnos de los que quieren asesinar a la inteligencia.

viernes, 30 de enero de 2015

Dos poemas de Gastón Baquero



 Hannah Collins, Earth Lentils, from "The Fragile Feast“.

Jamás, con ese final

Si tomas entre los dedos
la palabra amor,
y la contemplas de derecho a revés,
y de arriba abajo,
verás que está hecha de algodón,
de niebla,
y de dulzura.

Si después aprisionas
la palabra música,
sentirás entre tus dedos
el crujir de una frágil
lámina de arena.

Si cae entre tus manos
la palabra jamás,
la terrible palabra
que pone punto final a la pasión
y al destino,
sentirás que está lleno de infinito,
y que la serpiente inmóvil de la S
es un eslabón entre el fuego y la nieve,
entre el infierno y el cielo,
entre el amor y la música.

La palabra jamás con ese al final
no termina nunca;
rodea la tierra y salta luego,
perdiéndose en el océano
de las estrellas.



La casa en ruinas

                                                  Une rose dans les ténèbres
                                                                                                S. M.

Hoy he vuelto a la casa donde un día
mi infancia campesina conociera
el pavor y la extraña melodía
de encontrar otra vez lo que muriera.

Ya nada atemoriza, nada altera
el ritmo de la sangre. Aquí vivía
(cuando era mi vida primavera)
la que a los niños en dioses convertía.

Vacío el caserón, rotas las jarras
que las rosas colmaron de belleza,
en vano vine en busca de mí mismo:

todo es inútil ya, perdidas las amarras,
y vencedoras las ruinas, es la pobreza
la única rosa nacida en el abismo.


martes, 27 de enero de 2015

El Ángel de la Muerte

  El Ángel de la Resurrección
Giulio Monteverde (1837-1917)

El Ángel de la Resurrección, llamado también el Ángel de la Muerte pues se encuentra en una de las tumbas monumentales de la familia Oneto, en el cementerio de Staglieno de Génova.

El Ángel de la Muerte es ambiguo.

La decisión de Monteverde de dotar la figura del Ángel de la Muerte con una ambigüedad tan solemne me parece magistral.

Giulio Monteverde demuestra que la muerte y el ángel son entidades extra-físicas. El ángel es un artificio y la muerte es algo que escapa a nuestra comprensión profunda, el ángel de la muerte no puede ser sino ambiguo.

El arte de Giulio Monteverde parece fundamentarse en la disolución y en la levedad de un barroco tardío que ya quedó muy lejos. El espacio se va desvaneciendo tras las alas del ángel y, como el halo del Ángel de la Muerte, la ambigüedad del sexo no es más que una levedad.

Por otra parte, aunque el Perseo de Cellini levantara la cabeza de la Medusa, el mármol de Monteverde nos recuerda que la 'terribiltà' del Buonarroti presidió la actitud del hombre del Renacimiento, cuyo sueño era el hombre total, pero el paso del tiempo, la barbarie y el dolor desvanecieron aquellos sueños.

sábado, 24 de enero de 2015

¡Saldad la deuda con Grecia!



 Frisos del Partenon, expolidados y expuestos en el British Museum de Londres

El fundamento de nuestra civilización se encuentra en Grecia. Desde la civilización crético-micénica hasta el helenismo, el mundo clásico griego ha suministrado la cantidad de muebles necesarios para que se amueblaran las mentes de Occidente.

El clasicismo griego es la forma más excelsa a la que ha llegado el hombre. 

En el arte y en el pensamiento y, ni que decir tiene, en todas las formas de gobierno y comercio, los griegos ya lo dijeron todo. Después de ellos, las gentes del norte han ido copiando y muchas veces han copiado mal. Después de ellos, los expoliadores del norte han ido robando.

De Grecia hemos aprendido a vivir. De Sócrates, Platón, Aristóteles hemos aprendido a pensar. Occidente ha aprendido matemáticas con Euclides, con Pitágoras, con Arquímedes. El arte dórico, el jónico y el corintio han dotado de orden a la arquitectura. La estatuaria griega es la más alta expresión del arte de todos los tiempos. Homero, Anacreonte y Safo nos enseñaron lo que es la poesía.
 
¿Sabían algo de todo esto, aquellos bárbaros del norte? 

Ni siquiera después han entendido el sentido de aquellos jardines, ni siquiera después, por más dinero que tengan, podrán pagar lo que han aprendido. Ni todos los euros les sirven, no tienen suficientes

Creo que ya va siendo hora de que los griegos pasen la factura de sus honorarios a tudescos y anglosajones y que estos bárbaros del norte, que tanto dominan los mercados, paguen su deuda a Grecia.

La deuda que tiene el país heleno con los “mercados” es una insignificancia comparada con lo que Grecia ha aportado al mundo. ¿A qué viene ahora reclamar esta insignificancia? ¿No han aprendido la lección de la vida y de la civilización? ¿Deberemos mandarles a repasar las cuentas? Lo que debe Grecia a los “mercados” no es nada en comparación con lo que la Europa contemporánea debe a los griegos.

Así pues, además de devolver los tesoros robados (Louvre, British, etc.) ya va siendo hora de que los bárbaros del norte paguen la factura del conocimiento y del arte y se olviden de la ridiculez y la minucia del importe que hoy están exigiendo al pueblo griego actual.
 

miércoles, 21 de enero de 2015

Dimensión

Orla brava. Tapiz (fragmento). Josep Royo

Las cosas no son como son. Son un poco más pequeñas.


lunes, 19 de enero de 2015

El viaje romántico

 Caja de resonancias (1965)
Joan Hernández Pijuan

El artista romántico emprende un camino de huía hacia su interior, va desde el paisaje exterior a los territorios recónditos que se encuentran en el fondo de su espíritu. Algunos de ellos, identificándose con una mística extemporánea, pretenden trasladarse hasta “lo más profundo de la misericordia de su corazón”, ese lugar oculto del que nos hablaba Santa Margarita de Cortona.

El viaje del espíritu romántico en una fuga sin fin. Lo es porque el artista romántico no conoce los límites de su interior. En el camino se encuentra zarzales y atajos que no llevan a ninguna parte. Suele orientarse con la brújula maligna de la pasión y sigue la directriz de una espiral. El trayecto se hace interminable.

Una brújula sólo resulta eficaz cuando reconoce el norte magnético, que no es otra cosa que la atracción producida por la materia. La estricta dependencia de la materia es lo que le permitirá reconocer el camino, otras dependencias sólo conducen a un camino sin retorno.

viernes, 16 de enero de 2015

Carlo Gesualdo

Carlo Gesualdo (1566-1613) fue un extraordinario compositor italiano. 
Aunque el Renacimiento ya tocaba a su fin, su carácter, aún renacentista, le llevo a ejercer  diversas actividades.

He aquí algunas de sus hazañas:

Se casó con su prima María de Ávalos.
Fue maestro de laúd y de composición.
Ejerció la docencia musical.
Compuso cinco libros de madrigales a capella.
Asesinó a su primera mujer,
asesinó al amante de ésta,
descuartizó y colgó los cadáveres en su jardín.
Compuso dos libros de canciones sacras a cinco y a siete voces,
Se casó con Leonor de Este.
Despeñó una mula en Venosa.
Tuvo dos hijos, uno con cada esposa.
Compuso un extraordinario Responsorio de tinieblas para Semana Santa.
Fue príncipe de Venosa.
Compuso cuatro magníficos motetes para la Virgen María.
Fue un adúltero empedernido.
Se batió en duelo por lo menos tres veces.
Pintó dos óleos de calidad dudosa y dejó otro inacabado.
Fue conde de Conza.
Flageló muchachos creyendo que así redimía sus pecados.
Para encauzar su virtud, practicó el masoquismo.
Asfixió a su hijo Fabrizio.
Practicó varios exorcismos.
Escribió un libro de madrigales a seis voces.

Este hombre creativo y vital, de espíritu renacentista que murió asesinado a los 47 años, nos dejó una obra musical extraordinaria.

Carlo Gesualdo fue uno de los últimos representantes, quizá el más avanzado, del madrigal italiano. Posiblemente conoció los ideales de la Camerata Fiorentina. En sus dos últimos libros de madrigales despliega una originalidad prodigiosa, hizo uso disonancias, modulaciones, armonías y de un cromatismo expresivo muy vanguardista para su tiempo, probablemente debido a su interés por rehabilitar los modos cromáticos y anharmónicos griegos.

miércoles, 14 de enero de 2015

Personnage et oiseau dans la nuit

 
Personnage et oiseau dans la nuit (1945)
Joan Miró

El cielo no supo dar explicaciones del cómo y el por qué copiaba el azul del arte.

Tampoco las nubes explicaron de qué forma se amontonaban, si era Zeus el inclemente quien las había colocado una encima de otra o era algún manierista florentino.

Joan Miró ha escrutado los mundos primordiales y ha planteado el orden de las sílabas de los colores, también el aleteo del pájaro solar y el vuelo de la alondra.
Personnage et oiseau dans la nuit
Este verso, este título, de Miró son así y así lo entendemos, porque el arte se ha expresado con la voz de las formas.

viernes, 9 de enero de 2015

La zarabanda


 Imagen tomada del blog etc noticias

Tengo conocimiento de la zarabanda por haberla escuchado formando parte de muchas suites barrocas y en alguna que otra composición moderna, pero debo confesar que jamás he cantado ni bailado ninguna zarabanda.

Esta danza en cierto modo solemne, formal y circunspecta fue muy popular en la España del siglo XVII, pero su popularidad fue truncada enseguida por los moralistas de la época. La zarabanda fue considerada un baile despreciable y obsceno.

Exagerados e intolerantes aquellos moralistas ibéricos, como don Rodrigo Caro que en 1626 afirmaba:
Estos lascivos bailes parece que el demonio los ha sacado del infierno, y lo que aun en la república de los gentiles no se pudo sufrir por insolente, se mira con aplauso y gusto de los cristianos, no sintiendo el estrago de las costumbres y las lascivias y deshonestidades que suavemente bebe la juventud con ponzoña dulce, que por lo menos mata al alma; y no sólo un baile, pero tantos, que ya parece que faltan nombres y sobran deshonestidades: tal fue la zarabanda, la chacona, la carretería, la japona, Juan Redondo, rastrojo, gorrona, pipirronda, guriguirigaí y otra gran tropa de este género, que los ministros de la ociosidad, músicos, poetas y representantes inventan cada día sin castigo.

Y antes, en 1609, Juan de Mariana en su “Tratado contra los juegos públicos” decía:
Solo quiero decir que entre las otras invenciones ha salido estos años un baile y cantar tan lascivo en las palabras, tan feo en los meneos, que basta para pegar fuego aun a las personas muy honestas. Llámanle comúnmente zarabanda, y dado que se dan diferentes causas y derivaciones de tal nombre, ninguna se tiene por averiguada y cierta; lo que se sabe es que se ha inventado en España, que la tengo yo por una de las graves afrentas que se podían hacer a nuestra nación.

Con estas diatribas, la zarabanda fue prohibida en España en una orden fechada el tres de agosto de 1583. La orden que prohibía la zarabanda establecía una pena de doscientos azotes y seis años de galeras para los hombres y destierro del reino para las mujeres.
Debe ser por esto que yo no bailo la zarabanda ni siquiera la canto.
Por fortuna, con el tiempo las cosas se han ido suavizando y, en lo que se refiere a los bailes, hemos ganado en tolerancia. En otras cosas no lo sé.

Ahora podemos escuchar la zarabanda, no solo en las suites barrocas, sino también en obras de autores del siglo XX como en los franceses Claude Debussy y Erik Satie o en los ingleses, Vaughan Williams (en Job) o Benjamin Britten (en Simple Symphony). Y también en el cine de Stanley Kubrick, en la banda sonora de su película Barry Lyndon, donde utilizó una zarabanda de Händel (tema del cuarto movimiento de su suite en Re menor para clavecín).

jueves, 8 de enero de 2015

Fanatismo



La intolerancia y el fanatismo han causado miles y miles de muertos a lo largo de la historia. Las creencias religiosas integristas han provocado guerras con víctimas inocentes. Han matado hombres y mujeres de buena voluntad, sólo por el mero hecho de que no pensaban igual que sus asesinos.

La locura intolerante no cesa, se extiende por todo el mundo como una mancha que anula la razón. Los fanáticos pretenden  que todos pensemos como ellos y con este pensamiento único se arman con un kalashnikov y matan.

¿A dónde nos quieren llevar? Quieren que callemos, que todos repitamos sus consignas y que digamos amén a las mismas cosas que dicen ellos. ¿Tenemos que callar, y esconder nuestros lápices? ¿Tenemos que anular la palabra y la libertad de expresión que tanto ha costado conseguir?

No.
Hoy todos somos Charlie Hebdo.

Hoy reivindicamos nuestra libertad de decir en qué queremos creer.

Hoy sabemos que el fanatismo no puede contra la palabra.

Hoy todos somos Charlie Hebdo

miércoles, 7 de enero de 2015

Copia o desarrollo en el arte

Lamento de María (fragmento) 1462-1463
Nicolò dell’Arca.

Con la creación artística viene a ocurrir algo así como con la investigación científica. Hay una indagación de base que parte de la curiosidad y luego un desarrollo.

En el arte encontramos unos hallazgos originarios que generalmente proceden de una reflexión sensible sobre la realidad, luego derivan mil formas de expresión formal.

La creación artística se produce tanto en el hallazgo inicial como en todas las formas de expresión sensible que luego le siguen. Tan importante es lo primero como lo segundo.

Casi siempre la antigüedad clásica nos ha proporcionado los modelos originales y luego el arte occidental ha ido desarrollando estos modelos según los diversos estilos artísticos.

En ocasiones, se entiende que desarrollar e interpretar es copiar y se considera que una acción artística que tenga algún antecedente identificable es algo zafio y detestable. Esto no es así, no es detestable la obra de Shakespeare que toma modelos de la literatura griega, no es zafio el trabajo de Palladio que proyecta edificios según los órdenes clásicos de la arquitectura aunque copie proporciones y capiteles.

Copiar bien no es un valor negativo, lo malo es copiar sin entender lo que se copia; lo chapucero es imitar formas ignorando su sentido.

domingo, 4 de enero de 2015

Las patatas a la importancia y la literatura

Las "patatas a la importancia" es un plato muy popular y económico. Es una preparación culinaria sencilla que se cocina en dos etapas: la primera es una fritura y la segunda un guiso.
 

Las patatas cortadas a rodajas se rebozan primero y luego se cuecen en un caldo, añadiendo un majadito de ajo, perejil, sal y azafrán. Opcionalmente se puede agregar un poco de vino blanco. Se sirve en cazuela de barro, caliente y recién elaborado.
 

Como aditamento hay quien añade chorizo o almejas. (Error fatal cuando alguien las gratina con queso manchego).
 

Nos encontramos, pues, con una elaboración preparada en dos fases y, además, con alguna añadidura. 

Viene a ser algo así como un acto de creación literaria.
 

En literatura también hay que contar con una primera fase: la concepción de la idea, y una segunda fase, consistente en la expresión literaria de esta idea. Luego el autor añade el aditamento que quiera. Opino que cuanto más aditamento más enmascarada queda la idea y la expresión. Si además se gratina la escritura con algún elemento pestilente, el resultado puede llegar a ser una pasta ilegible.
 

Lo peor de estas elaboraciones, tanto de las patatas como de las literaturas, son los añadidos de magnificencia o de gran condición. Son patatas y es literatura y cuando las  encontramos calificadas con aspiraciones tales como  “a la importancia” empezamos a sospechar.
 

Añadir al guiso el calificativo de “a la importancia” no es más que ganas de aparentar. Y esto acontece también en muchas literaturas, y sobre todo con muchos literatos que se ven en la necesidad de comportarse de formas raras y artificiosas para dar una apariencia esencial, destacada, influyente o soberbia. Son autores engreídos. Son autores “a la importancia”.

sábado, 3 de enero de 2015

Una sobremesa con preguntas


Me he comido un tronco de merluza al horno acompañado de unas setas. Una auténtica delicia, vulgarmente diría que “me he puesto las botas”

Antes del café me he preguntado: ¿por qué la materia puede llegar a pensar?

Después del café me he preguntado: ¿Por qué la merluza puede suscitar estas preguntas?